Noemí Oliveto, Buenos Aires (Diputada
de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, Autodeterminación
y Libertad)
Teresa Passaro, jubilada, 75 años,
Rosario.
Alicia Padula, 59 años, docente,
Necochea, Buenos Aires.
Mariela Pallotti, Rosario, Santa Fe.
Liliana Pauluzzi, Psicóloga, Rosario,
Sante Fe.
Ivana Pendino, Rosario.
María del Carmen Petraccaro, Lic.
en Periodismo, Adrogué, Buenos Aires.
Ana María Pontarolo, 52 años,
Rosario, Argentina.
Elsa Ramos, guionista, mujeres de película.
Victoria Rangugni, 35 años, docente
Facultad de Ciencias Sociales, UBA, Buenos Aires.
Susana Rearte Perez.
Cristina Rinaldi, abogada, Master en politicas
de salud.
Rosana Rodriguez, Socióloga, Mendoza.
Florencia Roveri, 33 años, Rosario.
Virginia Rubio, Alcalá de Henares,
España.
Juan José Ruiz, Argentina.
Alejandra Sardá, psicóloga,
Argentina.
Gloria Schuster, 39 años, docente,
Rosario.
Mariel Simonini, 39 años, Buenos
Aires.
Karen Soboleosky, argentina residente
en Dinamarca.
Moira Soto, periodista, Buenos Aires.
Irene Spivacow, Argentina,
Magdalena Tagliaferro, Ciudad Autónoma
Maria Cruz Tentorio, 26 años, Profesora
Nacional de Expresión Corporal, Rosario, Argentina.
Má. del Pilar Troya, 32 años,
antropóloga, Quito, Ecuador
Soledad Vallejos, periodista, Buenos Aires.
Marité Yanos, 45 años, comerciante,
Rosario.
Laura Sussini Galatro, 19, estudiante de Psicología,
Cap. Fed.
Suma tu firma aquí. Escribinos a: coord.rima[arroba]gmail.com
LA CAMPAÑA EN LOS MEDIOS
y en la blogosfera
TV
- de 12 a 14 (Canal 3, Rosario): inclusión
del link de RIMA durante la entrevista de Luis Novaresio con el ministro
Sylvestre Begnis, miércoles 23 de febrero 2005)
- Telenoche (Canal 13, Buenos Aires):
Breve descripción de la web dentro del segmento "La historia
del día" (lunes 21 de febrero 2005)
- Radio Ciudad de Buenos Aires, reportaje a Gabriela De
Cicco, en el programa "La tertulia del regreso", lunes 21/02/05.
- LT8,
radio de Rosario, reportaje a Gabriela Adelstein en el programa 'En
otras palabras'. Se repitieron tramos en el noticiero del mediodía
'Trascendental', lunes 14/02/05.
- LT2,
radio 2 de Rosario, reportaje a Gabriela De Cicco, en el programa '10
puntos', lunes 14/02/05.
- LT3,
programa Cultura y locura, conducido por Adriana Merino y Manuela Porta,
domingos a las 22 hs.; Rosario, Santa Fe.
REVISTAS
- Veintitrés, Número 346,
24 de febrero 2005. Nota 'Antes y después de GGG', por M.L.L.
Y J.L., pág.86.
- Día 8, número 45, 25
de febrero 2005. Recuadro en pág. 5, y desarrollo en pág
30 sobre la nota de mariana Carbajal de Página 12 del 20 de febrero.
Aborto
Despenalización en Argentina, estrategias, iniciativas
legislativas
(RIMA, Rosario, Santa Fe, 30/12/04)
Queridas colisteras y cibernautas:
Una vez más RIMA nos sorprende con su capacidad de autogenerar
acciones militantes, acciones que creen en el logro de cambios. Inspiradas
por el antecedente francés y por la reciente visita de la Doctora
Rebecca Gomperts, un grupo de colisteras nos ofrece su testimonio.
La idea es que esta campaña continúe tanto desde la lista
como desde este sitio web. Si querés sumar tu testimonio, adhesión,
o comentario podés hacerlo vía correo elctrónico
a: [email protected].
Importante para medios de comunicación: les pedimos que no levanten
y distribuyan en sus publicaciones este listado sin antes haber pedido
la autorización a la coordinación de RIMA: a la dirección
antes citada. No a todas las colisteras les interesa ser citadas en los
medios sin su consentimiento. Muchas gracias por respetar este pedido.
Actualización: Testimonios, 62;
adhesiones,81, hasta el día de hoy,
29/12/05
Gabriela De Cicco e Irene Ocampo
Coordinadoras de RIMA
Yo tengo 25 años, y soy de Buenos Aires. A los 16 me puse de novia
y estuve un año con él. Al terminar 5to año, él
se fue a vivir a EEUU con su familia, en el mes de diciembre. Ahí
decidimos terminar la relación, aunque nos mantuvimos en contacto.
Me fui de vacaciones con mis amigas y mi familia. Pasaron las semanas
y no me venía la menstruación. Parece que parte de mi no
quiso verlo, y así pasaron 4 meses y medio. Increíble pero
real. Hasta el día de hoy aún no puedo creerlo. Así
fue como mi mamá comenzó a preguntarme, y me compré
un evatest. Ahí confirmamos lo que mi cuerpo me estaba diciendo
y yo no podía recibir el mensaje. Ese fue uno de los momentos más
feos, de todos los que vinieron despues. Charlas familiares, consutlas
a mi ginecólogo, terapia familiar con mi psicóloga. Y mayormente,
un enorme apoyo familiar. Yo estaba como fuera de mi misma, todo pasó
demasiado rápido. Todos me preguntaban, me aconsejaban, llorabamos
todo el tiempo, tomaban decisiones...Así fue como de un día
al otro y con ayuda de mi ginecólogo, partí con mis padres
y el ginecólogo a Miami a recorrer distintos hospitales.Despues
de recorrer casi 6 hospitales(no recuerdo bien), encontramos uno donde
mi ginecólogo pensó que era bueno. Así que en 2 días
realizamos todo, y me volví a Argentina. Hasta el día de
hoy, nunca más se volvió a tocar el tema, pero eso estuvo
bien. Aunque en su momento habíamos quedado con mi familia que
sería algo que quedaría entre nosotros y nadie más
y así fue.Hoy agradezco, porque muchas veces escucho barbaridades
sobre ésto, gente que sigue estando en contra. Y a mi edad, en
su momento,no era fácil recibir todo eso. Hoy que ya estoy más
grande, puedo aceptar esas cosas.Todo quedó atrás por suerte,
pero mi sensación de tristeza, de dolor, y de miedos, está
presente. Pero eso es algo que sólo YO puedo saberlo.
Muchas Gracias por éste movimiento que están haciendo; espero
que el mundo entero pueda ser más humano, más sensible algún
día!
Valeria
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yo aborte en el año 2000 , con tan solo 20 años supe lo
que queria en mi vida , gracias a ser de clase media alta puder recibir
una atencion buena para la situacion , me arrepenti es verdad muchas veces
pero tambien agradesco que el profecional que me atendio me dijo que la
vida se trata de elejir y YO ELEJI por eso quiero que la gente como yo
que no se siente preparada para asumir semejante responsabilidad tenga
las mismas oportunidad de elejir como yo pero no en la clandestinidad
porque el precio que pagan ellas es aun mas caro ( y no hablo de dinero)
NADIE PUEDE NI DEBE DECIDIR CON MI CUERPO, MI TIEMPO, ME MENTE Y POR SOBRE
TODO MI VIDA, POR ESO SI DE MORAL SE TRATA EMPECEMOS A MIRAR DENTO DE
NUESTRA FAMILIA Y DENTRO DE NUESTRAS CONDUCTAS PARA CON EL OTRO . PORQUE
EN REALIDAD NO CREO QUE NON CUN HIPOCRITA QUE ESTA EN CONTRA DEL ABORTO
LE VA A DAR DE COMER , O LO VA ABRIGAR CUANDO YO NO PUEDA. POR FAVOR VASTA
DE IDIOTECES EL ABORTO YA EXISTE AQUI Y EN TODO EL MUNDO , LEGAL O ILEGALMENTE.
Y SE SEGUIRA PRACTICANDO CON O SIN SU CONSENTIMIENTO.
Elizabeth
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tenía 16 años y apenas me hice el test, salí corriendo
a llamar a una amiga. ella insitió en q se lo contara a mi vieja,
y yo le dije no. al día siguiente me junté con ella y su
novio, q movieron cielo y tierra para buscar pastillas para abortar, en
vez de tener q ir a una clínica. pastillas de rechazo uterino.
no hacía falta nadie más q yo para hacerlo. diez días
después, conseguimos al médico q nos las vendió,
la plata me la había prestado un ex novio de mi amiga, no sin antes
aclarar q él me prestaba el dinero, pero q yo estaba matando una
vida.
el aborto lo hice en mi propia casa, un 9 de julio, y al otro día
tenía q ir al colegio. cuando me levanté sentí alivio.
sentí q lo q yo estaba haciendo estaba bien. sentí q el
tiempo, la vida, entonces, seguía corriendo a mi favor.
el "legrado" (como mi ginecóloga llamó a mi aborto)se
produjo una semana después, y lloré mucho. y fui al médico,
y me hicieron ecografías, y después paps y colpos y estaba
bien. entera. era eso: estaba feliz porq yo todavía estaba entera.
con apenas algo en la cabeza q todos los días me hacía (y
hace) acordar de lo q hice por derecho natural.
tuve la suerte de tener cerca a algunas personas q se jugaron por mí.
gente a la q no conocía ayudándome. mujeres q me contaron
q habían abortado, y q era mi decisión el q yo lo hiciera.
lo peor de todo fue la clandestinidad. q todo fuera "ilegal".
no poder contárselo a mi psicóloga porq yo estaba "en
situación de riesgo", y eso implicaba q mi madre se enterara.
temer todo el tiempo por si algo me pasaba. q diría. seguiría
viva? y si yo me estaba metiendo veneno? y las demás q pasan por
esto? q pasa con las demás? a una chica en el hospital le dijeron
q iban a llamar a la policía si ella decía q se había
provocado un aborto. una al q se lo hicieron mal, y cuando fue al hospital
la maltrataron e hicieron q se fuera sin haberle hecho, al menos, una
ecografía. una q pudo tener hijos recién después
de 7 abortos naturales. una q no puede tener hijos. una q todavía
llora por los dos abortos q se hizo.
y todas las chias, señoras, mujeres q no conozco? todas las q no
están? tod@s conocemos a alguien q se provocó un aborto.
es esa la palabra.
no quise un hijo en ese momento.
no quiero un hijo ahora.
yo puedo decidir cuándo tenerlo.
pero quiero q todas podamos.
en un marco de legalidad y asepsia. y gratuidad.
eso es libertad.
Josefina, Bs. As, 21 años.
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Tenia 20 anios y estaba estudiando Derecho, vivia sola, y cuando me entere
de mi embarazo, no tuve una sola duda, no queria tener un hijo,mi novio,
a veces, dudaba, yo no, no era momento, no lo sentia.Teniamos muchos amigos
y entre todos juntamos la plata, la partera era odiosa, nos trataba de
"mariconas",mi unico miedo era por mi, por mi vida, nunca senti
verguenza ni arrepentimiento por lo que hice, pero que bueno hubiera sido
ser respetada y atendida como lo que era, una mujer. Hoy tengo 41 anios,
estoy casada, tengo 2 hijos y estoy embarazada, soy abogada y defiendo
el derecho de todas las mujeres no solo a decidir su propia vida, sino
a que los demas lo respeten. Los miopes de siempre suponen que la legalidad
del aborto implica estar a favor del aborto; yo no estoy a favor del aborto,nadie
disfruta un aborto,por favor!!,simplemente estamos defendiendo la vida,la
de las mujeres, y tambien nuestra libertad. Gracias por escucharme.
Gabriela D.
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Yo aborté.
Entonces era joven y de una relación que ya terminaba quedé
embarazada por accidente ¡se salió el preservativo!
Para cuando se confirmó el embarazo, ya estaba sin pareja, sin
trabajo y sin deseo alguno. Sintiéndome absolutamente impotente
de cuidar a una criatura ¡si apenas podía mantenerme a mí
misma!
Un hijo o una hija merecen mucho más.
Merecen nuestro amor, nuestra dedicación, nuestro sustento y nuestro
deseo por ellos y ellas.
Comenzó la peregrinación por consultorios "tugurios".
Los abortos los realizaban los viernes por la tarde y no dejaban ningún
teléfono de contacto para el fin de semana , por si sucedía
alguna dificultad.
Finalmente un amigo me prestó , en ese momento 1.500 dólares
y pude así pagar un consultorio limpio, asepsia, anestesia y un
médico con número telefónico de contacto. Es más
, el médico vino al día siguiente a mi casa a ver si todo
estaba bien ¡un lujo! Me citó para la semana siguiente y
la subsiguiente para control !!!!
El supuesto padre de la criatura no advenida, obviamente brilló
por su ausencia a pesar de haberle llamado.
¿Dónde queda la responsabilidad de los hombres como padres?
No pongo aquí mi nombre completo pues desde la misma hipocresía
de nuestros "poderes gobernantes" se me puede acusar de homicida.
Y aquellos que me acusarían, no se inmutan ante la realidad de
saber que en nuestro país son millones los niños ya nacidos
que viven en la mayor de las pobrezas, que duermen en nuesras calles y
que comen de lo que nos sobra y tiramos como basura.
Es más , pasan a su lado y se sienten molestos por su presencia
"sucia" y "demandante"
No quiero darles la posibilidad de enjuiciarme.
Luego la vida me puso al encuentro de mis dos hijas a las que adoro.
Quizás sea pura cobardía, pero deseo , por ahora , guardar
mi anonimato.
Adriana S.
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YO ABORTE
AUNQUE ALGUNAS PERSONAS TILDEN DE DELINCUENTE A QUIEN SE HACE UN ABORTO,PIENSO
QUE MAS DELINCUENTE ES AQUEL QUE TRAE UN HIJO AL MUNDO PARA QUE SUFRA
DESCUIDOS Y CARENCIAS.EN MI CASO PARTICULAR ,EN ESE MOMENTO PENSE QUE
NO ESTABA PREPARADA PARA SER MADRE,AUNQUE MI NOVIO SE NEGO EL ME APOYO
EN MI DESICION ,BASADA EN QUE NO TENIAMOS NADA PARA OFRECERLE A ESE NUEVO
SER ;Y PARA HACERLO SUFRIR PREFIERI NO CONOCERLO.PORQUE EL QUE DICE DONDE
COMEN DOS COMEN TRES ES UN IGNORANTE ,QUE SE HA CRIADO EN EL CAMPO ALADO
DE UNA HUERTA.LO EXPRESO ASI PORQUE LOS ARGENTINOS ESTAN ACOSTUMSRADOS
A DECIR ESE TIPO DE COSAS ,"PERO COMO DOÑA MARTA PUDO CRIAR
A DOCE HIJOS SIN PROBLEMAS".MEDA PENA Y RAVIA QUE ESO EN EL TERCER
MILENIO TODAVIA SIGA PASANDO EN MI PAIS .POR ESOS TIPOS DE CRITERIOS HOY
ESTAMOS COMO ESTAMOS .CON EL TRISTE PANORAMA DE CRIATURAS QUE MUEREN TODOS
LOS DIAS POR DESNUTRICION ,MAS DELITO QUE ESE DIFICIL DE ENCONTRAR.CON
UN BESO ENORME ME DESPIDO DANDOLE LAS GRACIAS POR DARNOS LA OPORTUNIDAD
DE EXPRESARNOS .
S. R.
-------------------
Yo aborté. Aborté cuando tenía sólo 16 años,
fue muy doloroso el decirles a mis viejos que estaba embarazada y más
siendo hija única y siendo la primera relación con un hombre
(19 años). Con él habíamos decidido abortar ya que
eramos muy jóvenes y no nos sentíamos capaces de poder ser
padres de una persona; arruinar nuestras vidas y arruinar la del niño.
Con una prima mayor y su marido les contamos a mis viejos, dado que yo
no me anima a hacerlo sola, obviamente que fue un puñal que les
clavé ya que pensaban para mí un mundo perfecto y yo les
aparecí con este “pequeño” problema. Me preguntaron
que era lo que quería hacer y les dije que no pensaba en otra posibilidad
que abortar; entonces me pasaron la dirección de un ginecólogo
que hacía abortos y con plata de mis padres y de los padres de
mi novio me hicieron el aborto. Por suerte fui acompañada por mi
familia a hacermelo y no tuve que hacerlo a espaldas de ellos. Pero nadie
disfruta de un aborto. Lamentablemente una siente culpa.
Yo les haga una pregunta ¿Si una niña de 14 años,
hija de una de las señoras de clase alta y aferradas a la iglesia,
que se oponen a la educación sexual, anticonceptivos y abortos,
quedase embarazada, que haría esta “señora”?
Se lo haría tener?? O se lo haría abortar??
Yo no ví muchas jóvenes de clase alta tener hijos tan joven
y no creo que sea porque nunca tuvieron relaciones sexuales o una educación
sexual perfecta. Uno pasa por barrios pobres y puede ver que las madres
son niñas, ya que estas no están cerca de la educación
sexual, de los anticonceptivos y mucho menos a un aborto aséptico
y anestesiado.
Basta de hipocresías, dejemos elegir, la que quiera usar anticonceptivos,
la que no quiera tener relaciones, demos educación y las mismas
posibilidades de elección para todos los sectores.
Hoy día, tengo 28 años y un hijo de 22 meses y soy feliz
de la decisión que tomé, se que no me equivoqué.
N. P.
Empleada pública
Boedo- Cap- Fed
------------------
..., estaba de novia con un chico (con el cual termine al tiempo) del
cual no estaba enamorada, y en ese momento lo termine de comprobar. Cuando
el test me dio positivo senti que el mundo se me venia abajo, en mi casa,
si bien lo hubiesen terminando aceptandolo, no les hubiese gustado mucho,
y yo no tenia cara para contarlo, sentia que los habia defraudado. No
podia soportar la idea de pasar el resto de mi vida unida a ese hombre
al cual no amaba lo sufienciente como para tener un hijo con el, además
ese año comenzaba la facultad y no me sentia lo sufiecientemente
madura para encarar la responsabilidad de estudiar y tener un hijo, cosa
que creo es la desicion más linda y mas importante en la vida de
una mujer. Además generaria un trastorno economico para mi familia.
Muchas veces pense en suicidame.
Asi como no me animaba a desirle a mi mama del embarazo no me anime a
desirle lo del aborto, aunque sabia que ella estaba de acuerdo, y nunca
me anime. Por eso lo hicimos los dos solos, con mi novio, aunque el queria
tenerlo, o mejor dicho sola. Me dejo decidir, cosa que le agradezco ya
que estoy segura que si la desicion hubiese sido otra, el no se hubiese
hecho cargo.
Mi novio consiguio el nombre de una mujer, la que trabaja en una farmacia,
que vendia pastillas que hacian posible la interrupcion del embarazo.
Después de comprar varias pastillas que no me hacian efecto, y
de no comer para que el feto tenga menos fuerza (perdi 5 kilos en una
semana), pagamos un poco más. Inverí mucha plata, que le
sacaba a mis padres, ya que el no aporto ni un peso, peor nunca tuve el
apoyo de alguine que me pudiera decir el nombre de un medica que lo haga
con más seguridades, y todo por no tener valor, ya que una de mis
amigas lo habia hecho.
El día de noche buena tuve las pastillas. El sistema consistia
en introducirmelas por la vajina; y por las dudas que no hicieran efecto
me puse dos. Por supuesto que sola, la mujer las vendio y no tuvo más
relacion con nosotros, mi novio no participó del hecho. A eso de
las 4 de la mañana, en pleno festejo de navidad, y delante de todos,
senti que algo caia de mi vientre. Me integra, (simpre estando en el boliche)
tuve que salir corriendo para mi casa, mi novio, que tambien estaba en
la fiesta se quedo, no me acompaño, mietras el miedo no me dejaba
hablar, y las piernas me temblaban, sentia que me desangraba y tenia miedo
de morirme. Tenia terror de que en mi casa se dieran cuenta de algo.
Durante mas de un mes tuve perdidas constantes e ininterrumpidas, como
estando en pleno periodo y no sabia que hacer. Mi novio no le daba importancia
al tema, y cuando habla de eso me cambiaba de tema, nunca me contubo,me
decia que me la banque, que no llore y no tuve el valor de decirselo a
ni una amiga, ya que cuando una de ellas lo hizo, y lo contó no
la apoyaron.
Hoy nadie más que el y yo lo sabemos, a exepcion que el lo halla
contado ( no lo veo hace mucho tiempo), yo nunca lo hice, no porque me
arrepiento, porque no es así, creo que la desicion que tome fue
la correcta, sino porque no tengo el valor, y tengo miedo a la reaccion
de la gente.
Hoy estoy en pareja hace un año y medio, el no lo sabe y si bien
me gustaría que lo sepa, me da terror decirselo. Sigo en la estudiando,
y trabajo. Mi vida siguió el rumbo que yo habia planeado. ...hoy
todavia no se si el aborto produjo algun trastorno en mi interior, el
que me proboque problemas para tener quedar embaraza, pero el sueño
más importante que tengo es tener muchos hijos.
Yo soy consiente de que el embarazo fue culpa de un descuido, por una
inrresponsabilidad, pero considero que haber abortado fue un acto de responsabilidad,
para mi, para el bebe, para mi familia.
Mi mamá siempre me hablo del sexo, y al tiempo de haberlo hecho
comenze a tomar anticonceptivos.
cuando vi las dos rallitas en el test, ni se me cruzo por la cabeza tenerlo.
No podia considerar la idea que un bebe, al que no esperaba, el cual no
había desidido tener, cambie mi vida. No sentia verguenza, pero
si impotencia, por no poder contarlo, e arrepentimiento por no haber tomado
los recaudos sufiecientes. Lo que siento hoy no es verguenza, sino miedo
a que me queden secuelas, y miedo a que si lo cuento no me entinedan.
Por eso exijo, y reclamo a quien tenga la decición, que haga legal
esta practica, que legalicen la decición de que la mujeres desidamos
por nuestro cuerpo, como personas que vivimos en un país libre,
y en democracia. Pero además reclamo una correcta educación
sexual, para que no hayas más mujeres que tengan que apsar por
esa situación tan fea, en la que el miedo a la muerte maneja nuestra
vida.
CHUBI- Chaco, Argentina, 22 años, Periodista y estudiante de
Comunicacion Social.
-------------------------
Yo aborté, y no me arrepiento. Tampoco me siento una asesina y
tras un largo y doloroso proceso he logrado filtrar toda la culpa impuesta
por una sociedad que reproduce injusticias con una cruz en la mano y una
venda en los ojos. No voy a detallar los hechos q rodearon mi embarazo
no deseado y post aborto, tratando de "justificar" el hecho
con historias de dolor o victimizaciones, pues no siento q deba justificar
nada. El problema es el siguiente: mi aborto costó hace unos años
casi un millón de pesos. Con anestecista, enfermeras y doctor.Es
la realidad. Es lo q cuesta un aborto en Chile, sin mencionar el costo
emocional q conlleva esta práctica q es ilegal, rodeada de un velo
de culpa innecesaria, verguenza y silencio ligados a la imagen q la iglesia
logra sustentar sobre la practica del aborto, con charlas en los colegios,
comerciales de tv y campañas publicitarias millonarias.Mientras
las mujeres pobres, ya ofendidas, ya humilladas lo suficiente pagan el
costo con sus vidas. ¿Estamos a favor o en contra del aborto? Esta
pregunta pasa a segundo plano cuando no existe un sistema q sustente la
posibilidad de no abortar dignamente, de traer personas al mundo a vivir
una vida digna, plena, sin problemas habitacionales, de hacinamiento,
salud, educación, libertad, hambre, de amor. Este costo no lo asume
la iglesia, ni el estado, ni los tribunales. Lo asumen mujeres, niñas,
muchas veces solas, muchas veces jóvenes, sin educación,
sin posibilidades. La mujer pobre q tiene un hijo agacha la cabeza para
siempre, soportando trabajos humillantes, tratos vejatorios y acosos sexuales.
Para siempre. O muere. De una u otra forma le cuesta la vida. Y la condenan
a muerte estos mismos grupos pro-vida, q defienden heroicamente la vida
en grandes manifestaciones, gritando fuerte lo importante q es la vida
de todos... excepto claro, de la madre en cuestión. Y también
del hijo si es semilla de un violador. Esas vidas se escapan de su concepción
de vida, no merecen ser defendidas, es otra categoría de "vida".
No lo son o no lo valen. Y luego se van a sus casas, a sus iglesias, a
comer bien y dormir tranquilos con el estómago lleno, satisfechos;
mientras afuera la vida se pelea, la niña-mujer-madre aún
no llega a su casa (si es q la tiene) a dormir un par de horas y salir
nuevamente con la cabeza gacha de humillaciones, y ese niño, esa
vida tan importante mientras estuvo en una placenta, ya no cuenta. Ya
no vale. Hambre, prostitucion, falta de oportunidades, droga... Y ese
mismo niño, cuya vida velaron a grito pelado, ahora es un hombre,
y esos mismos personajes pro-vida ahora le temen y lo matarían
sin vacilar si lo ven en sus jardines... ¿estamos a favor o en
conta del aborto? Esta pregunta pasa a segundo plano ya. ESTAMOS A FAVOR
DE LA VIDA. DE LA VIDA DIGNA Y PARA TODOS. DEL DERECHO A AMAR, A LA INFORMACION
Y A LA EDUCACION SEXUAL Y AFECTIVA PARA LOS SECTORES MARGINADOS Q LLEVAN,
CON SANGRE, SOBRE SUS HOMBROS EL PESO DE ESTE DEBATE. Yo aborté
y no me arrepiento. No quiero agachar mi cabeza y postergarme el resto
de mis días para alimentar a un hijo q no planié. No estoy
preparada para ser madre en esta sociedad ni quiero hacerlo sola. ¿No
tengo derecho a amar? debo ser castigada por no saber o tener los medios
anticonceptivos? BASTA. BASTA YA QUE LOS CURAS DEJEN DE ABUSAR DE LOS
NIÑOS Y BRAN LOS OJOS DE UNA PUTA VEZ!!!
Carolina Ojeda O., Santiago, Chile.
Estudiante.
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Hace unos años, algunos indicios me llevaron a hacerme un test
de embarazo en el baño de casa. Dos rayitas anunciaron nuevos tiempos.
A los dos días y en companía de amigos y mi mamá,
decidí interrumpir el embarazo. Mi pareja de ese entonces no estaba
de acuerdo con esto. Fin de la relación.
El embarazo llevaba casi siete semanas, con lo cual no tenía mucho
tiempo para accionar.
De golpe y porrazo me encontré frente a una situación sobre
la que no sabía nada, no tenía información y me creí
sin salida. Paradójicamente, bastante gente amiga o conocida aportó
su dato sobre dónde realizar una intervención quirúrgica
o qué tipo de pastillas podían generar la pérdida:
todo el mundo que callaba direcciones, teléfonos o experiencias
propias de abortos, en ese momento, las hizo salir a la luz.
Fueron pocos días, y eternos cada uno de ellos, de sentir la presión
-llamémosle- cultural de que lo que yo
estaba por hacer "estaba mal" y que por ello me condenarían
-no sé quiénes- de por vida. Igualmente, tomé la
decisión de consultar a un médico ginecólogo que
realizaba abortos por respaje en el centro de la ciudad de Bs. As. Allí,
abonando $50, me realizó un cuestionario, que incluía la
lectura del Código Penal y notas periodísticas varias de
mujeres asesinadas por sus maridos y novios tras haber tomado la decisión
de abortar.
También me hizo una ecografía intravaginal y me mandó
a hacer una larga lista de análisis de sangre. Quedamos en volver
al viernes siguiente para consumar la intervención.
Ese viernes me acompañó mi mamá en una actitud que
me sorprendió para bien: "Si lo querés tener, te ayudo
a tenerlo; si no lo querés tener, te voy a ayudar a que no lo hagas".
Esas fueron sus palabras.
Tenía turno para las dos de la tarde. Me encontré con mi
vieja en una esquina de Av. Santa Fe. Los diez minutos que la esperé
fueron de muchos nervios; la cabeza me giraba a una velocidad jamás
vivida. Llegó mi mamá y la abracé mucho. Así
lloré y le confesé por primera vez a alguien que tenía
mucho miedo: de sufrir después, de años más tarde
no poder tener hijos, de morirme, de volverme loca.
Hoy, creo que todo eso que sentí en esa esquina es fruto en gran
medida de la ilegalidad del aborto. Si yo hubiera tenido el acceso a la
información sobre qué es un aborto y cuáles son las
consecuencias de éste por parte de un médico o especialista,
hubiera estado más tranquila. La información que mujeres
y hombres solemos manejar sobre el tema es boca a boca, con datos cruzados,
erróneos, etc.
Esa tarde no entré al consultorio. Llamamos por teléfono
y explicamos la situación. Quedamos en confirmar para otro día.
Mi mamá, frente a mi confesión del miedo a volverme loca
y nunca más poder ser mamá (el día que lo deseara
y con el hombre que amara), mi vieja también confesó que
ella había interrumpido un embarazo a los 15 y "Mirame ahora,
soy tu mamá y tan chiflada no quedé", dijo entre ironía
y sonrisa.
A los tres días fui al consultorio. Tomé los medicamentos
indicados por el ginecólogo y un cuarto de Alplax. Una gran amiga
me acompañó en un taxi hasta la misma esquina. Ahí
esperaba mi mamá. Entramos por un pasillo, siguiendo al pie de
la letra las indicaciones del doctor. Subimos al primer piso.
Junto con el doctor entre a una habitación de ese antiguo departamento.
Mi mamá se quedó en la sala contigua, con los $800 en el
bolsillo del pantalón para pagar luego.
Me desvestí y me puse una bata de esas que sólo había
visto en alguna serie yankie de hospitales. Pasé a otra sala. Allí
trabajó el doctor solo. Me colocó anestesia local y, en
posición obstetricia, trabajó unos quince minutos (o eso
creo, ya que realmente, perdí un poco la noción del tiempo
real). Mientras esto sucedía, él me daba charla de cualquier
otro tema y así transcurrió.
Cuando estuvo finalizado el raspaje me pasó a una camilla, tomé
una dosis de ibuprofeno y me colocó una gran bolsa de hielo sobre
la panza y un tampón de mayores dimensiones a las conocidas.
Recuerdo que el médico se retiró y yo comencé a canturrear
alguna canción que me gustaba mucho (meses después caí
en cuenta que lo que me llevó a cantar fue una especie de alivio
porque todo había sucedido como lo planeé). Estuve allí
unos veinte minutos y luego me llevó a cambiarme nuevamente.
Ya podía irme a casa. Caminaba lento y mi mamá me acariciaba
la cabeza, mientras la enfermera nos decía que en una semana teníamos
que volver para los controles y nos entregó una lista con 4 números
telefónicos "por cualquier cosa".
Tomamos un taxi y comencé a sentir algunas molestias.
Estuve haciendo reposo 48 horas, tomando algunos medicamentos para los
dolores. Tenía otra medicación para
detener las hemorragias, pero no la tomé porque, sencillamente,
no había hemorragia.
Cuatro días después, tuve una pérdida importante.
En ese momento, volví a desear tener la posibilidad de llamar al
SAME o a cualquier ambulancia para ir al hospital, y que me dijeran si
todo estaba bien. Pero tenía miedo de que me hicieran más
preguntas. Las contracciones pasaron y los coágulos salieron.
Hice la consulta que me faltaba. Nuevamente me realizó una ecografía
intravaginal, para comprobar que no quedaran restos en el útero.
La experiencia que viví, y no es novedad lo que digo, fue muy distinta
a la de miles de mujeres que no pueden gastar casi $1000 para realizar
un aborto en condiciones higiénicas y seguras, con la medicación
adecuada. Al mismo tiempo, existe un punto de contacto (y qué punto)
con todas las mujeres que abortamos: el convivir con la mirada severa
de un gran sector de la sociedad y del poder.
Cuando escucho por la televisión, la radio o el colectivo hablar
del tema, sigo sin poder creer que aquellos que enarbolan la bandera "del
derecho a la vida" (en general, cercanos al pensamiento católico
más retrógrado) nunca pueden deternerse a reflexionar sobre
el hecho de que a ninguna de las mujeres que decidimos abortar nos es
ésta una decisión feliz. Nadie aborta porque le gusta. Nadie
interrumpe un embarazo por diversión.
Abortar trae aparejados un montón de cuestionamientos que nos hacemos
a nosotras mismas, respecto a la decisión puntual de querer que
ese embarazo avance o no, de decidir qué vida queremos vivir.
Un abrazo, en agradecimiento por el espacio que construyen para que otras
historias sean contadas.
Julia
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Mi primer aborto me lo hice a los 20 años; tuve la fortuna de
tener una amiga enfermera, que estaba de novia con un médico y
ello me hicieron el contacto para que el aborto fuera realizado con medidas
sépticas (además, también pagaron el aborto). Tuve
varios abortos más, nunca dudaba de que debía realizarlos,
eran producto de relaciones circunstanciales, mi método anticonceptivo
no era eficaz (usaba óvulos) y los varones no usaban profilácticos.
Además, no eran tiempos de SIDA y yo era muy joven para exigir
el uso de ellos.
Recuerdo sí, traumáticamente, mis dos últimos abortos,
embarazos productos de una relación de pareja que si bien era estable,
no incluía hijos en ella. Como había cambiado de lugar de
radicación no conocía a quién recurrir para realizarme
un aborto, y en mi deambular por distintas ciudades de alrededor me encontré
con los clásicos médicos "paternales", que dan
todo un discurso sobre la necesidad de la legalización del aborto,
pero...y no dan más solución que seguir con el embarazo.
Me acuerdo de todo lo que lloré y sufrí debido a la situación,
pensando en que si fuera legal la interrupción no sería
tan traumática aún para las que estamos absolutamente convencidas
de realizarla.
Como ponen algunos testimonios, yo tenía la suerte de tener un
trabajo, y amistades que eventualmente contribuían con un préstamo
a fin de realizar abortos en condiciones aceptables, realizadas por médicos.
Ahora, en estos tres últimos años he acompañado a
amigas y conocidas, previo colecta para juntar el dinero, a realizarse
abortos, también en buenas condiciones de higiene y atención.
Son muchas las cuestiones que suscitan en mí el tema del aborto:
la hipocresía de la sociedad es lo primero a la que ataco. Conozco
muchas personas que son militantes católicas que se han realizado
o han hecho realizar un aborto a sus hijas y sin embargo siguen la línea
ideológica oficial de la Iglesia; otra cuestión es la falta
de información que todavía tienen los jóvenes con
respecto al aborto; en la cátedra de Bioética de la Carrera
de Medicina que se cursa en la Universidad Nacional del Comahue escuché
a jóvenes estudiantes de medicina (varones y mujeres de no más
de 22 años) decir que una mujer que se realiza un aborto puede
"volverse loca por el trauma que le provoca".
Pienso que esta campaña debe seguir profundizando la información
y por otro lado, debemos seguir apuntalando nuestra postura para refutar
la postura que la Iglesia Católica está realizando en estos
momentos.
Malena Lopez Dorigoni, tengo 46 años, soy de Neuquén.
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queria contarles q hace unos años, pase por la experiencia de
un aborto, porq el chico con el q estaba no se quizo hacer cargo y atravez
de mentiras me ilusionaba. Asi q despues de hablar con mis amigas y con
la madre de un amigo q me ayudo a tener el valor de contarle a mi mamá.
Lo decidi!!! Mis padres me ayudaron en todo, averiguando algun lugar seguro
donde hacerlo y pagando por eso. NUNCA VOY A OLVIDAR LOS PADRES Y AMIGOS
Q TENGO..
El medico q me lo hizo me ayudo psicologicamente, todo muy preparado con
anestecia y todo..parecia una buena persona q entiende la situacion de
las mujeres q van, pero q tiene q hacerlo clandestinamente.. quiero q
eso cambie asi ese medico puede ayudar y sin prejuicios de la gente..
Hoy hay momentos en q me duele lo q paso pero no me arrepiento por q fue
la mejor decision y se q voy a poder tener todos los hijos q quiera y
cuando sea el momento, con la persona q yo elija, y no con un pibe irresponsable
q no asume sus errores..
saludos,
Arian, Buenos Aires
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hola, estoy embarazada de 6 meses, ase unos años, con mi novio
decidimos que lo mejor era abortar tenia un embarazo de 12 semanas lo
hice con anestesia y un medico al que podia llamar por cualquier cosa
que me sucediera tube el apoyo de mi pareja en todo momento fue lo mejor
para los dos en ese momento ahora despues de el aborto decidimos que era
hora de tener un bebe y lo buscamos y esta en mi panza y es varon y es
nuestra devilidad ustedes diran por que este si y el otro no porque el
embarazo anterior no estabamos en un buen momento solo pensabamos que
era lo mejor y hasta el dia de hoy seguimos pensando lo mismo a vese uno
lee en el diario o aca en esta probincia se cuentan tantas historias desde
que te hacen el legrado en las maternidades a carne viva que te pegan
que te retan que te hechan en la cara todo lo que te sacaron que en muchos
casos ya esta podrido (porque aca es muy comun ponerse yuyos para que
les baje y eso solo se les pudre adentro pero es la ignorancia de chicas
del campo de chicas que no conocen nada que las embuelven etc... yo estoy
de acuerdo cada persona es responsable de sus actos asi como tiene que
decidir que hacer como y cuando ... bueno les dejo un saludo,
jesica, santiago del estero
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Solamente 18 años tenía cuando aborté. El primer
novio con quien tenía relaciones sexuales, los dos inexpertos hicieron
que quedara embarazada en poco tiempo. Sin ginecólogo a la vista
y con la presión que mi hermana y mi madre ejercieron en ese momento
para que abortara como sea, dónde sea y lo antes posible (porque
si no, que va a decir la gente…!) todo fue un desastre. Nunca supe
cómo y por medio de quién llegué a la Av. Provincias
Unidas (ya no recuerdo ni la altura) a lo que se asemejaba mucho a una
peluquería juvenil, en dónde en la sala de espera, oscura,
húmeda y asquerosamente nauseabunda esperábamos una decena
de chicas, algunas acompañadas y otras solas para abortar.
Había solo dos personas atendiendo y te llamaban con un: Quién
sigue?? a los gritos. Cuando mi novio se paró conmigo como para
entrar alguien le dijo: Entra solita, ya está grande para estas
cosas!. Tuve mucho miedo y aún, hoy a mis cuarenta años
lo escribo y sigo sollozando al recordar todo aquello. Mientras te ponen
el suero, tirada en una camilla de metal, cubierta con una sábana
arrugada signo de que por allí habían pasado otras chicas,
se te cruzan por la cabeza un sinfín de imágenes y preguntas
que sólo mucho tiempo después te podés contestar.
Me durmieron llorando y pensando si iban a hacerlo bien, si moriría
allí sola o si alguna vez podría ser madre. Desperté
sola, sin nadie a la vista, terriblemente dolorida y con la sensación
de haber hecho algo terrible. Al rato, me levantaron y me devolvieron
a la sala de espera totalmente avergonzada y culposa y a la media hora
ya estaba camino a mi casa.
Años más tarde, volví a quedar embarazada, había
cambiado de método anticonceptivo (de las fechas y el preservativo
había pasado al diafragma) pero la desinformación y quizás
la mala suerte y una cuota de estupidez hicieron que volviera a tener
que recurrir al aborto. Esta vez fue diferente: me ocupé de que
ni mi familia ni la de mi pareja se enteraran, fui a ver a mi ginecóloga
y ella me recomendó un “amigo”, y había mucho
más dinero de por medio, por lo que el lugar (en la calle Azcuénaga)
era un consultorio dónde me esperaban a mi solamente y dónde
todos eran muy gentiles. Igualmente en mi nada se modificó: hubo
llanto, preguntas sin respuestas y mucha tristeza.
Ambas parejas luego de los abortos se fueron apagando y se acabaron. Pude
hacer un buen tratamiento psicológico que me ayudó a resolver
algunas cuestiones, pero hay cosas difíciles de olvidar.
Si el aborto hubiese sido legal y si de educación sexual me hubiesen
enseñado algo, quizás las cosas no hubieran resultado de
igual manera. Creo que tenemos la obligación de luchar para darles
la oportunidad a quienes hoy día pasan por lo mismo que yo he pasado.
El aborto legal y la información y provisión de anticonceptivos
harían de los jóvenes una vida diferente y se evitarían
muchas muertes injustas.
Tuve la suerte de no tener secuelas, tengo un hijo de 11 años y
tuve parto normal pero aún no puedo olvidarme que en dos oportunidades
yo aborté.
Viviana
40 años
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Yo aborté a los 16 años. Mis padres pagaron la intervención
y me acompañaron. Mi novio me cuestionó que no me haya cuidado,
mi mamá también. Cuando se le pasó el miedo, mi papá
también hizo sus reproches.
Recuerdo el recorrido por varios consultorios clandestinos arriba del
auto familiar y a mi papá que decía “si a esta nena
le pasa algo yo me muero”. Esa imagen es casi toda la desolación
aún hoy.
Creo que en ese entonces yo no tenía muy claro que podía
pasarme, pero mi viejo sí. A una amiga de él, médica
de un hospital, le quitaron la matrícula porque descubrieron que
se había hecho un aborto.
Lo hice en un lugar considerado como el mejor de Rosario y no sufrí
consecuencias físicas.
Aunque soy de familia atea, mi formación católica me hizo
sufrir la culpa durante muchos años, en los que me torturaba pensando
cuántos años tendría mi hijo.
Con el tiempo, fui tomando conciencia de mis derechos. A la información
sobre métodos anticonceptivos que hasta entonces no había
tenido, a un compañero antes que un crápula (lo peor es
que lo había elegido yo), al aborto como una decisión personalísima,
al respeto como persona.
Al poco tiempo de mi aborto, mi amiga Miriam pasó por la misma
situación. Ella era más grande y no fui yo quien la acompañó,
pero aún así viví ese aborto muy de cerca.
Al año siguiente, dos amigas también quedaron embarazadas,
y se hacían los análisis a mi nombre en la obra social.
Se reunieron los padres de todo nuestro grupo y la madre de una de las
chicas que había abortado propuso hablar sobre “mis problemas”.
Todavía recuerdo con una sonrisa lo que puede la negación.
Ahora tengo 35 años, y una relación clandestina. Si quedara
embarazada, volvería a abortar, aún cuando me aprieta la
sensación de que el tiempo se termina.
Deseo un hijo como un hermoso proyecto (en lo posible, de pareja) de acompañar
una nueva historia, de ver crecer a otro ser humano y hacer lo que esté
a mi alcance para que sea feliz.
Leo los testimonios de esta campaña y me emociono. Creo que es
una recuperación muy fuerte de aquella premisa feminista “lo
personal es político”. Todas estas historias son políticas.
Me indigno un poco cuando pienso en la reacción de algunas de las
que participaron de la nota “Yo aborté” que hizo hace
8 años la revista Tres Puntos. Ellas piden que no se olvide la
historia construida, pero en su reclamo hay un intento de clausurarla.
Que haya habido una nota Yo aborté no clausura cualquier iniciativa
para ponerle el cuerpo a este reclamo. Todo lo contrario. Estos testimonios
aportan a la lucha, y ojalá que podamos avanzar en la conquista
de este derecho.
Sonia Tessa, Rosario, periodista.
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3 de Diciembre de 2005, 19:15:49
este es mi testimonio para yo aborte, no encontre la manera de cargarlo
en la pagina, espero que ustedes puedan hacerlo, gracias.Yo aborte, hace
3 meses, el 6 de septiembre de 2005, fecha que quedo marcada 6-sep, aborté
sola, clandestinamente, en La Paz, Bolivia, estaba de viaje y el miedo
me encontro en una camilla de un pais vecino, me encontro en sudamerica,
me encontro como si lo hubiera hecho en mi pais, porque esta, como tantas
otras no es una realidad que tenga que ver con limites geograficos, esta
es otra realidad que sufrimos las mujeres, y cuanto mas pobres mas sufrimos
y cuanto mas necesitemos mas nos quitan.
Si tengo que poner una palabra para definir…..: MIEDO.
Miedo a morir, miedo a complicaciones, a secuelas, a no poder tener mas
hijos, miedo a ese medico que me hace firmar un papel donde dice que soy
responsable de lo que pase conmigo, de las complicacione etc etc, no podia
leer mas, solo firmé, antes de entar a quirófano ( y soy
privilegiada por haber podido pagarme un quirófano con anestesista
y enfermera incluidos por la suma de u$s 120, altisima suma , ya que me
encontaba en Bolivia ).
Entre tanto miedo, no me dolio la ausencia, del “hombre en cuestion”,
que alego no saber si era de él, porque no se le ocurrio otra cosa
que decir, no me dolio estar lejos de mi familia, de mis amigas, de alguien
a quien poder pedirle un hombro, y descubri lo fuertes que podemos ser,
descubri que si podemos ser tan enteras en los momentos difíciles,
en los peores momentos, bueno, adelante mujeres, seamos asi de fuertes
en todo momento, entablemos la lucha para que este miedo no se vuelva
a sentir, porque es un miedo directamente proporcional a nuestro silencio,
este es el momento de gritar, de salir, de luchar por la EDUCACION para
DECIDIR, por ANTICONCEPTIVOS para NO ABORTAR y por ABORTO LEGAL, GRATUITO
Y SEGURO para NO MORIR .
Cynthia M., 24 años, artesana.