Intervención
de Las Lunas y las Otras
en la Mesa "Las Mujeres en el arte
y la transformación
social" desarrollada dentro de las 2das. Jornadas
de Cultura y Desarrollo Social. Centro Cultural
General San Martín del 7 al 10 de julio 2004.
A quienes han integrado e integran actualmente
el grupo Las Lunas y Las Otras nos ha ligado, más
allá de nuestra identidad como feministas y lesbianas,
el arte: música, escritura, plástica han
sido nuestros elementos para trabajar dentro del feminismo
y del lesbianismo. Así hemos logrado conjugar
la necesidad personal de expresarnos artísticamente
y la imperiosa búsqueda de una voz
propia, de una palabra que nos nombre, de una mirada
nueva de nosotras mismas y del mundo.
Sin desconocer otras formas de ruptura, siempre hemos
considerado que es en el arte donde la representación
adquiere su verdadero significado. La cultura reproduce
la idiosincrasia de un pueblo y en la nuestra perduran
imágenes que nos son ajenas, que nos cristalizan
en roles estereotipados, que poco dicen o "maldicen"
de nosotras como mujeres y, nada, como lesbianas.
Adueñarnos de los sonidos, las palabras, las
formas, las imágenes y los colores ha sido casi
una obsesión puesta en práctica en cada
actividad.
Sabemos que otras mujeres también lo han hecho
y lo siguen haciendo para poder decir quiénes
son, quiénes somos.
Sin embargo, el movimiento feminista a menudo ha permanecido
alejado de la expresión artística. No
ha comprendido que puede ser una estrategia y que puede
ser aprovechada tanto para promover posturas como para
cambiar la representación de las mujeres en el
imaginario social. No ha explorado lo suficiente su
carácter revulsivo y el espacio de reflexión
que abre la presencia de la mujer como sujeto artístico,
como productora de una mirada propia, que subvierte
toda una configuración del cuerpo de las mujeres
como belleza, objeto erótico y carne ocupada
por otro.
Necesitamos producir cultura, apropiarnos del territorio
artístico para contar una historia de la cual
seamos protagonistas, para quebrar los espejos que nos
devuelven imágenes creadas por otros, para trazar
con lápiz nuevo recién estrenadas palabras
que nos liberen, que multipliquen las diversidades,
que nos vacíen los ojos para volver a ver, que
construyan tramas de múltiples hebras donde cada
una pueda ser y ser con las otras.
En eso estamos. Con Fichadas y Lunas de América,
los proyectos en los que estamos trabajando, buscamos
generar un espacio visual, sonoro y semántico
donde todas podamos encontrar los ecos de nuestras voces.Fichadas
(sin antecedentes)
Concurso de Afiches Feministas y Exposición
Itinerante
Dado que las mujeres hemos sido principalmente imagen,
que no representación, pues otros nos ven e imponen
su norma, Fichadas apuesta a ser artífices de
nuestras propias imágenes y expresar en ellas
nuestras furias, opresiones, deseos, luchas.
A través del Concurso de Afiches Feministas invitamos
a todas las mujeres que se sientan identificadas con
las reivindicaciones feministas a realizar una experiencia
comunitaria que dé cuenta de la imagen que queremos
para representarnos.
Además de producir nuestros mensajes, queremos
mostrarlos por medio de una Exposición Itinerante
cuya principal finalidad será la difusión
de todo el material recibido en diferentes espacios
y eventos durante el término de un año,
oportunidad en que se devolverán los trabajos
y se expondrán las fotos tomadas durante el recorrido
de la muestra, como una forma de registrar la experiencia
y evaluar su impacto.
Son nuestros objetivos:
a.. Incluir como eje de la agenda feminista la expresión
artística de las mujeres, gesto de ruptura y
apropiación cuyo significado es, al mismo tiempo,
formal, político y funcional.
b.. Generar desde el arte visual imágenes de
contracultura que contribuyan a instalar las cuestiones
fundantes del feminismo en nuestro país.
c.. Incentivar la participación de cualquier
mujer que se identifique con el feminismo en esta manifestación
artística, como una forma alternativa de expresar
ideas y transmitir mensajes, muchas veces relegada en
nuestros ámbitos de actuación feminista.
d.. Comenzar a construir un corpus de producción
artística de mujeres, gráfica en este
caso, que permita hacer sentir en el dominio público
su presencia y sus reivindicaciones.Temas propuestos
Si bien múltiples son las cuestiones que atraviesa
el feminismo y diversos los caminos que cada una de
nosotras transita, elegimos cuatros temas desde los
cuales abordar los trabajos:
a.. Violencia
b.. Misoginia
c.. Aborto
d.. Heterosexualidad obligatoria
Lunas de América
El proyecto Lunas de América se propone un trabajo
de búsqueda, recopilación, visibilización
y difusión de cantos populares creados por mujeres
no reconocidas de Sudamérica.
La música popular de América Latina, riquísima
y valiosa para la conformación cultural de los
pueblos, tiene una característica "naturalizada"
desde el imaginario social: es música de autores
y compositores, léase el "hombre creador",
los varones firmantes de sus obras y la construcción
de una identidad cultural "masculinizada".
Hasta hace pocos años atrás se suponía
que existían pocas mujeres creadoras de música
popular: las escasas consagradas y alguna otra pérdida
en pequeños círculos de músicos.
Raspando un poco la fachada de la música popular
se encuentran caminos que conducen a "la otra música".
Esas canciones escritas por mujeres, "la esposa
de", "la hermana de", "la hija de",
se cantaban en las fiestas familiares y en reuniones
sociales. Eventualmente, algunas trascendieron hacia
un público mayor de la mano del hombre de la
familia, mientras otras permanecieron ignoradas detrás
de un seudónimo masculino que legitimaba la autoría
o, incluso, resignaron el crédito de sus obras
en algún varón que recogía no sólo
el renombre sino las ganancias.
Este panorama se va aclarando con los años y
hoy las mujeres, como en muchos otros campos, vamos
demostrando que no nos quedamos afuera de la producción
sino afuera del registro histórico del mundo.
El proyecto Lunas de América tiene como objetivo
descubrir la obra de mujeres que no están ni
estuvieron mostrándola: las que ya han muerto,
las que son muy mayores o las que han guardado sus canciones
en el armario.
En primera instancia, básicamente por razones
económicas, el rastreo será en el territorio
argentino.
La búsqueda es del cuerpo de la obra y de las
protagonistas, de allí que preferimos no designar
zonas geopolíticas y someter el trabajo a esta
división sino ir adonde el sonido de esas voces
nos lleve. Por lo tanto no habrá provincias sino
un mapa de autoras-compositoras del territorio de la
República Argentina. Iremos adonde ellas estén,
adonde hayan estado o adonde esté su obra, su
familia, su cuaderno o su voz.
En este mapa musical, por cercanía e idiosincrasia,
vale agregar a las mujeres de Uruguay, que contribuyeron
a la construcción del candombe y que permanecen
en el total silencio.(*)
El Río de la Plata es uno solo y sus márgenes
no saben de fronteras políticas sino de una historia
común donde la música no fue la excepción.
Y este lenguaje común se extiende al sur de Brasil
y a Paraguay.
El propósito, en suma, del proyecto Lunas de
América es visibilizar el nombre, la historia
y, fundamentalmente, la obra de mujeres que "cocinaron"
para el magnífico menú que es la música
popular del Cono Sur.
Para llevar a cabo el proyecto se partirá de
una metodología de trabajo a concretar en dos
etapas que requerirán diversas actividades.
Metodología:
a) Conformación del grupo de trabajo y designación
de roles específicos.
Cinco mujeres trabajarán en el proyecto para
la organización, investigación, rastreo,
contactos, entrevistas, viajes, desgrabación,
lectura, análisis y evaluación del material,
transcripción de los apuntes y de las obras.
b) Rastreo para localizar posibles mujeres.
Los contactos se realizarán con la fuente de
información: músicos/as, escritores/as,
periodistas, agrupaciones folklóricas (peñas),
escuelas de música, grupos u organizaciones de
mujeres locales que puedan aportar datos o realizar
el rastreo o la comunicación.
c) Realización de viajes para entrevista y recopilación.
d) Recopilación del material en el campo.
e) Evaluación de las muestras y ajustes necesarios
para completar el perfil de cada artista.
Primera etapa
1. Contactar a las creadoras, a la obra y/o los familiares
a través de músicos/as populares, poetas,
periodistas, etc.
2. Ir al encuentro de la obra y/o de la creadora y recopilar
en forma escrita y oral las canciones, a través
de la grabación digital en el lugar del encuentro.
3. Reconstruir la historia de vida relacionada con su
obra con datos, reportajes, testimonios, anécdotas
y fotografías de la creadora. Además se
tomarán imágenes fotográficas y
de video actuales para ilustrar el contexto de presentación
de la obra.
4. Realizar la lectura y análisis del material
obtenido. El grupo de trabajo tendrá el derecho
de selección de las obras y/o las creadoras.
Segunda etapa
1. Editar en uno o más compactos las canciones
de las creadoras. Se estima indispensable no menos de
3 obras de cada una para que pueda plasmarse mínimamente
su singularidad.
Dentro de lo posible, se privilegiará el hecho
de que las canciones sean grabadas por ellas mismas.
2. Plasmar en un libro la obra y los datos biográficos
de las autoras.
3. Realizar el espectáculo musical Lunas de América
con la presencia de las creadoras y otras cantantes.
Difundir este material, en principio en el marco de
actividades organizadas por grupos feministas y de mujeres
(encuentros, jornadas, talleres, etc.).
En forma paralela presentarlo en espacios académicos
universitarios o de altos estudios (posgrados de género,
psicología, sociología, antropología,
conservatorio nacional de música, etc.) como
material de análisis cultural y evaluación
y estudio de roles de la mujer en la sociedad y el arte.
Luego, en espacios donde se pueda dar cabida a este
tipo de expresiones artísticas: programas de
radio, bares, pequeños teatros, publicaciones,
escuelas, centros culturales, a través de las
direcciones y secretarías de Cultura de las ciudades
y provincias de donde sean oriundas las artistas, etc.
Las Lunas y Las Otras
Grupo de Lesbianas Feministas
Qué luna habrá alumbrado la noche del
13 de julio de 1990. No miramos el cielo, ocupadas como
estábamos en encontrarle un nombre a esas reuniones
que forjaron un espacio colectivo, grupo entonces, de
inclinada vocación de ruptura con el
sistema patriarcal, feminista sin duda, y de mayoritaria
disposición al amor de otra mujer, lesbianas
nos dijimos, huidas varias incluidas.
Nos habíamos conocido en un taller de escritura,
donde la palabra no se entregaba mansamente sino que
exigía una intervención que excedía
los límites de lo literario. A discutir, pues,
teoría feminista y lesbofeminista nos mandó
casi Diana Bellessi, cabeza blanca de la mesa, sin saber
ni ella ni nosotras en qué nos embarcábamos.
Y la nave fue. La estela dejada por otras nos guiaba
pero el mar es tan vasto que el rumbo a menudo no figuraba
en los mapas.
Cuando pudimos nombrarnos, cuando logramos reconocernos,
se impuso la necesidad de conocer el nombre de otras
lesbianas. Encuentros, asambleas y reuniones organizadas
por el feminismo y por el movimiento de mujeres, y las
lesbianas ausentes
sin aviso o presentes camufladas. A una reunión
sin máscaras las invitamos y así surgieron
las Jornadas de las Lunas, ámbitos de visibilización,
reflexión, producción y diversión.
Hartas de itinerar, quisimos atracar: habitamos La Casa
de Las Lunas y, luego de cuatro años de intensa
actividad, cerramos su puerta con dolor pero satisfechas
de la experiencia.
No las aburriremos con nuestros derroteros, perdidas
y encontradas tantas veces. En la cubierta las aguas
acunan nuestros sueños y en esta face la luna
"ficha" en América una elección
en nuestra militancia política como lesbianas
feministas: el arte de las mujeres como norte, sur mejor,
de nuestra brújula.
|