Bárbara 4 (yo)

19 de Noviembre de 2010 por gabrielaa.

Bárbara Gill, Columnas

Hoy mi hijo Juan me dio un frasco de crema Hinds, por reflejo femenino lo abrí y lo olí. El olor era por completo diferente pero de inmediato estuve en el verano del 74, en Villa Gessell.

Mario Tempone había sido mi profesor en Arquitectura, no me llevaba tantos años y era compañero. Mario era una de las personas más dulces y buenas que anduvieron por este mundo. Calmo y bienhumorado había tratado de contagiarnos con el compromiso de estudiar y trabajar por quienes nos necesitaran; él lo hacía y no sólo como profesor de la Universidad Nacional y Popular de Buenos Aires.

Nos encontramos en la playa. Como siempre, mi piel genéticamente polaca no se llevaba bien con el dios Helios, por mucho que Sapolán Ferrini tratara de protegerme. Mario me ofreció su Hinds. Por reflejo femenino la olí antes de untármela.

Ese olor pasó a ser Mario, a través de los años, a través incluso de la muerte. No puedo abrir una Hinds sin que se anulen tu secuestro, tu martirio, tu desaparición, compañero. Hoy y siempre presente.

Tags:

Compartir esta entrada:   Más...

Dejar un comentario