Mema
13 de Julio de 2010 por gabrielaa.
Verano del 43. Mema finalmente accede a “hacer la visita de pésame”. Ya no le quedan excusas y su madre parece inmune a lo que se supone es su mal carácter. Parece que tener 21 años no es hacer todo lo que una quiere, aunque se haya podido obligar a la familia a vender un campo y una casa, porque sí, porque le daba la gana.
Mema entra a la casa con mujeres tristes, cortinas bajas, radio apagada y hace todos los esfuerzos por hablar en voz baja, mantener la compostura, aguantar el aburrimiento. De pronto, un timbrazo. Alguien se levanta para abrir la puerta. Mema oye la voz de un hombre y lo ve entrar al salón: traje claro y rostro joven. Se miran. Se aman.
Esa primera mirada se mantuvo durante todos los años que vivieron juntos, y fueron cincuenta.
Durante muchos años vivieron en la casa más linda de Alta Gracia, un pueblo en las serranías de la provincia de Córdoba, en la Argentina. Era la casa más linda porque tenía una inmensa enredadera, porque tenía el inmenso amor de una familia de dos novios y tres hijas.
Mema viajó siempre con su marido, conoció rincones perdidos, comió salame reseco con galleta y vino áspero que le parecieron tan gloriosos como el mejor de los festines. Vivió tan pendiente de su marido como él de ella.
Hace trece años él se fue de esta vida, pero no del lado de ella. La visita en sueños y ella sabe que la espera para compartir la alegría eterna.
Mema tiene 85 años y los ojos más vivos y brillantes que una pueda conocer. Le interesa la actualidad del país, le interesa la música, le interesan los demás. Ha vivido a pleno y sigue viviendo a pleno y no tiene inconveniente en revelar el secreto de la felicidad: la alegría, la risa, la diversión.
“Fuimos tan felices porque nos divertíamos juntos, todo el tiempo”. Habrá tenido sus problemas y sus dolores, pero habrá sabido que eran pasajeros, en tanto que la alegría era la constante.
Mema sigue viajando –ahora con amigos-, sigue llenándose los ojos de paisajes y los oídos de música porque cuando se reencuentren va a tener mucho para contarle.
Tags: mujeres
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