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Gloria Anzaldúa (1942-2004)
Gloria Anzaldúa, reconocida teórica cultural y escritora,
falleció el 15 de mayo a los 61 años debido a complicaciones
derivadas de su diabetes.
Nació en 1942 en el Valle del Río Grande en el sur
de Texas. Se doctoró en la Universidad de California, en
Santa Cruz y recibió numerosos premios.
Fue una autora versátil que publicó poesía,
ensayos teóricos, cuentos cortos, narrativas autobiográficas,
entrevistas, libros para chic@s y diversas antologías.
Como una de las primeras autoras declarada lesbiana y chicana, jugó
un importante papel en la redefinición de las identidades
queer, lesbiana y chicana contemporáneas, como así
también en el desarrollo de un movimiento feminista inclusivo
que se manisfestó en sus diferentes obras. Entre sus trabajos
más influyentes y conocidas se destaca la antología:
Borderlands/La
Frontera: The New Mestiza (1987). Voces de mujeres tercermundistas
en los Estados Unidos (1981 en inglés, 1988 en castellano),
una colección de textos feministas multiculturalista. Making
Face, Making Soul/Haciendo caras: Creative and Critical Perspectives
by Feminist-of-Color (1990), es una colección de textos muy
usados en el nivel universitario.
La
obra publicada de Anzaldúa también incluye Este Puente
que se llama Mi Espalda: Escritos de Mujeres de Color Radicales
(1981), coeditado con Cherríe Moraga, una provocadora colección
de ensayos y poemas, ampliamente reconocida por los estudiosos como
el primer gran texto feminista multicultural; dos libros infantiles
bilingües: Amigos del Otro Lado (1993) y Prietita y La Llorona
(1995); Entrevistas (2000), una colección de entrevistas
a modo de memoria; y Este Puente que llamamos Hogar: visiones radicales
para la transformación (2002), una colección de ensayos,
poesía y arte que examina el estado actual de la teoría
feminista/mujerista, de la que fué co-editora. Anzaldúa
ganó numerosos premios, entre ellos el premio al Mejor Libro
Americano de la Fundación Antes de Colón, el Premio
Lambda al Pequeño Libro Lésbico, un premio de Ficción
del Fondo Nacional para las Artes, el premio a los Derechos Lésbicos,
el premio Safo y el premio a la Trayectoria de Vida de la Asociación
de Estudios Americanos.
Trad. y edición para RIMA de FEAST-list 17/05/04: Ana M.
Bach; y para Safo Piensa de LART (lista Lesbianas en las Artes):
Diana Mines.
Borderlands/La Frontera: la nueva mestiza*
Traducción: María Luisa Peralta
Vivir en la Frontera significa que tú
no eres ni hispana india negra española ni gabacha, eres mestiza, mulata, híbrida
atrapada en el fuego cruzado entre los bandos mientras llevas las cinco razas sobre tu espalda sin saber para qué lado volverte, de cuál correr;
Vivir en la Frontera significa saber
que la india en ti, traicionada por 500 años, ya no te está hablando,
que las mexicanas te llaman rajetas, que negar a la Anglo dentro tuyo es tan malo como haber negado a la India o a la Negra;
Cuando vives en la frontera
la gente camina a través tuyo, el viento roba tu voz,
eres una burra, buey, un chivo expiatorio, anunciadora de una nueva raza, mitad y mitad –tanto mujer como hombre, ninguno–
un nuevo género;
Vivir en la Frontera significa
poner chile en el borscht, comer tortillas de maíz integral, hablar Tex-Mex con acento de Brooklyn ; ser detenida por be la migra en los puntos de control fronterizos;
Vivir en la Frontera significa que luchas duramente para
resistir el elixir de oro que te llama desde la botella, el tirón del cañón de la pistola, la soga aplastando el hueco de tu garganta;
En la Frontera
tú eres el campo de batalla donde los enemigos están emparentados entre sí; tú estás en casa, una extraña, las disputas de límites han sido dirimidas
el estampido de los disparos ha hecho trizas la tregua estás herida, perdida en acción muerta, resistiendo;
Vivir en la Frontera significa
el molino con los blancos dientes de navaja quiere arrancar en tiras tu piel rojo-oliva, exprimir la pulpa, tu corazón pulverizarte apretarte alisarte oliendo como pan blanco pero muerta;
Para sobrevivir en la Frontera
debes vivir sin fronteras ser un cruce de camino
* Gentileza: Fabiana Tron.
Soltar
No basta con
decidir abrirte.
Debes hundirte los dedos
en el ombligo, con las dos manos
agrietarte,
derramar los lagartos y los sapos
las orquídeas y los girasoles,
virar al revés el laberinto.
Sacudirlo.
Sin embargo, no te vacías del todo.
Quizás una flema verde
se esconde en tu tos.
Tal vez no sabes que la tienes
hasta que un nudo
te crece en la garganta
y se convierte en rana.
Te cosquillea una sonrisa secreta
en el paladar
lleno de orgasmos diminutos.
Pero tarde o temprano
se revela.
La rana verde croa sin discreción.
Todos miran.
No basta con abrirte
una sola vez.
De nuevo debes hundirte los dedos
en el ombligo, con las dos manos
desgarrarte,
dejar caer ratas muertas y cucarachas
lluvia de primavera, mazorcas en capullo.
Virar al revés el laberinto.
Sacudirlo.
Esta vez debes soltarlo todo.
Enfrentar el rostro abierto del dragón
y dejar que el terror te trague.
˜Te disuelves en su saliva
˜nadie te reconoce hecha charco
˜nadie te extraña
˜ni siquiera te recuerdan
y el laberinto
tampoco es creación tuya.
Y has cruzado.
Y a tu alrededor espacio.
Sola. Con la nada.
Nadie te va a salvar.
Nadie te va a cortar la soga,
a cortar las gruesas espinas que te rodean.
Nadie vendrá a asaltar
los muros del castillo ni
a despertar con un beso tu nacimiento,
a bajar por tu pelo,
ni a montarte
en el caballo blanco.
No hay nadie que
te alimente el anhelo.
Acéptalo. Tendrás que
hacerlo, hacerlo tú misma.
Y a tu alrededor un vasto terreno.
Sola. Con la noche.
Tendrás que hacerte amiga de lo oscuro
si quieres dormir por las noches.
No basta con
soltar dos, tres veces,
cien. Pronto todo es
tedioso, insuficiente.
El rostro abierto de la noche
ya no te interesa.
Y pronto, otra vez, regresas
a tu elemento y
como un pez al aire
sales al descubierto
sólo entre respiros.
Pero ya tienes agallas
creciéndote en los senos.
(traducido por marlène r- cancio)
Tomado de:
homepage.mac.com/cancio/ea/Anzaldua-Soltar.doc
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