RIMAweb » Bárbara Gill http://www.rimaweb.com.ar Red Informativa de Mujeres de Argentina Mon, 18 Apr 2011 16:09:52 +0000 http://wordpress.org/?v=2.9.2 en hourly 1 Bárbara 5 (yo) http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2011/barbara-5-yo/ http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2011/barbara-5-yo/#comments Wed, 30 Mar 2011 20:45:16 +0000 gabrielaa. http://www.rimaweb.com.ar/?p=927 Ser minoría. Es un concepto que todos y todas conocemos, entendemos y decimos respetar. Lo cierto es que la gran mayoría no fuimos minoría, no sabemos qué se siente cuando una es minoría. Yo lo experimenté en algunas oportunidades, con más o con menos comodidad.

Hace algunos años estuve en Rosario, era el 8 de marzo y éramos un montón en una plaza. Un acto bien lindo, estimulante. Después nos fuimos en banda a comer pescado asado al mejor boliche de la costa rosarina. Éramos más de diez. Todas lesbianas y yo. No sentí la menor incomodidad, pero me di cuenta de que era minoría, la “gran” minoría. Fue una sensación desconocida. Nunca antes fui “minoría”, porque soy blanca y heterosexual; lo que se dice “mayoría”, en cualquier lugar.

Antes de eso, mucho antes, supe ser minoría en ambientes laborales dominados por los varones, pero más bien me sentía “cabeza de playa” y nunca me achiqué, por el contrario, supe sacar ventajas, pero apelando a mi intelecto. Siempre me fue muy bien y jamás se me ocurrió pensar en que era minoría, era una competencia entre cabezas, no entre sexos.

Estando en México D.F. viví alojada en la casa de una antropóloga social. La casa estaba en lo que llamaríamos “un barrio popular”, tanto que en vez de Santo Domingo lo llamaban Mato Domingo, por los balazos que arreciaban los fines de semana. Para llegar allí, previo paso por un extraordinario puesto de tacos, debía tomar un “pesero”, un ómnibus que salía desde la boca del metro y cargaba bastantes más pasajeros de lo que se podía creer. Allí sí me sentí minoría, era la única “güera”, por mucho que no sea rubia. Fui el blanco de todas las miradas, algunas francamente agresivas. Bendecía al cielo cuando me bajaba.

En el mismo México D.F. tuve otra oportunidad de comprobar qué se siente siendo minoría, minoría absoluta. Llovía torrencialmente cuando visité el santuario de la Guadalupe. Amainó un poco y me di una vuelta por el mercadillo adyacente. “¿Qué le vendo, güerita?”. Miré a mi alrededor y me di cuenta de que la única güerita podía ser yo. Una sensación terrible, qué no habría dado por ser morochísima, pero no lo era, era la puta minoría y no tenía dónde ocultarme, decenas de ojos oscuros seguían mis pasos.

Aprendí que una puede ser políticamente correcta, respetar las minorías, incluso trabajar o batallar por ellas, pero hasta no sentir en la propia piel esa sensación de no encajar del todo, de no ser una más de la manada…

Toda mi solidaridad, mi auténtica sensación de pertenencia –aun por la negativa- con l@s que trabajan para que las minorías no sean percibidas como “lo raro que debemos tolerar”. Fui tolerada, pero no aceptada. Pavada de diferencia.

]]>
http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2011/barbara-5-yo/feed/ 0
Cristina http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2011/cristina/ http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2011/cristina/#comments Fri, 25 Feb 2011 19:41:40 +0000 gabrielaa. http://www.rimaweb.com.ar/?p=879 Hace rato que en el barrio no oímos sus “¡Martín!” o “¡Cristian!” echados al aire a todo pulmón, con su voz de perfecta impostación natural, pero a veces todavía me la cruzo donde hay alguna oferta, y sigue saludándome con su carcajada profunda, a pesar del bastón y el reuma.

Cristina era una adolescentita chilena sirviendo en la pampa bonaerense cuando se cruzó con el viajante rubio de ojos azules. Flechazo y años de amor sin papeles ni bendición. Parió tres varones, bellos y muy distintos. No dejó de trabajar ni uno solo de sus días: cosió sábanas pedaleando la Singer en su casa, limpió oficinas, rajó con su bici a cualquier lado donde hubiera “oferta”. Hizo frente a todas las desgracias con su carcajada profunda: el rubio tuvo un terrible accidente en la ruta y ya no pudo viajar, tuvo que arreglárselas como vendedor callejero, Cristina estuvo a su lado y sacó al frente a los hijos. Martín es arquitecto y profesor superior de inglés, da clases en la universidad y es una de las personas más buenas y nobles que conozco. Cristian es un tiro al aire y el Pato, después de tumbos y tumbos, cuando ya era un techista consumado y requerido, tuvo la desgracia de caerse y morir después de meses de agonía. Cristina se lo bancó porque tenía que sostener a sus hombres; se tragó el dolor profundísimo y vaya una a saber qué hizo con él. Al rato se murió su amor, pero antes el tarambana de Cristian los tuvo a mal traer: fue un delincuente precoz y nadie podría entender por qué en esa familia tan contenedora, amorosa y ejemplar el pibe “se torció”. Las veces que estuvo en cana Cristina se apagaba un poquito, hacía los paquetes con todas las exquisiteces que siempre supo cocinar e iba a verlo. Sin un reproche.

Cuando el Pato se accidentó Cristina apretó los labios y se pasó las horas, los días y las semanas junto al hijo cuadripléjico. Cuando el Pato murió, a ella le tocó confortar a todos: al padre, a los hermanos, a la nuera y hasta a la familia política. Ella no pudo dar rienda suelta al dolor, tuvo que callarse y seguir adelante.

Ricardo no tardó mucho en seguir al hijo, el dolor lo había carcomido.

Cristina está sola. Martín vive lejos y aunque la visite bastante seguido y la lleve a ver a los nietos, no está en el día a día. Cristian sigue con “candombes” variados y está clarísimo que a los 30 no cambiará.

La vi hace unos días, con su bastón –la máquina de coser no perdona las piernas-, con toda su historia a cuestas, pero también con su increíble carcajada pronta, con su orgullo de haber sacado adelante a una familia. Volveremos a encontrarnos donde haya una oferta, nos lo prometimos.

]]>
http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2011/cristina/feed/ 0
Mirta http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/mirta/ http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/mirta/#comments Tue, 07 Dec 2010 13:44:38 +0000 gabrielaa. http://www.rimaweb.com.ar/?p=767 Su papá había sido boxeador, pero cuando se mudaron al barrio ya sólo se lo pasaba sentado en la vereda, quizá rememorando alguna gloria pasada o alguna gloria que no había podido ser. La mamá “atendía” al papá mucho más que a Mirta y Miriam, las dos chicas bastante mal miradas, vaya una a saber por qué, pero así fue desde el comienzo. Y ellas sufrían, seguro que sufrían, pero no tenían a quién decírselo.

No tengo idea de cómo conocieron a sus novios-mecánicos de la Aeronáutica. Se casaron, se mudaron, tuvieron hijos. En el barrio casi nos olvidamos de ellas hasta que Mirta volvió: con madre, la “parejita” de hijos y un marido hecho polvo. Gracias al presidente que evitamos nombrar, la Aeronáutica ya no tenía aviones para arreglar y el Rúben se quedó sin trabajo.

Mirta había adelgazado hasta lo irreconocible, los nervios le habían comido toda la grasa sobrante. El Rúben no tuvo más remedio que yugarla de remisero. Fernando y Mariela terminaron el secundario y trataron de estudiar, pero como había que trabajar…

Mirta trabajó un par de años como portera de una escuela privada, le encantaba rajar a todo lo que da en su bicicleta para llegar a horario. Pero tuvo que renunciar: una madre con Alzheimer no puede quedarse sola.

Hoy Mirta no sale más que hasta “los chinos” (a una cuadra de la casa), se intoxica de tele y tiembla “por la seguridad”. Cualquier diálogo en la vereda comienza y termina con el miedo que tiene y no hay Cristo que la saque del tema y del miedo.

Mirta y su familia son víctimas de los 90, víctimas de las privatizaciones, de la libertad de mercado, de la traición a la patria. Vidas quebradas, posibilidades que no pudieron ser.

]]>
http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/mirta/feed/ 0
Bárbara 4 (yo) http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/barbara-4-yo/ http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/barbara-4-yo/#comments Fri, 19 Nov 2010 19:21:37 +0000 gabrielaa. http://www.rimaweb.com.ar/?p=757 Hoy mi hijo Juan me dio un frasco de crema Hinds, por reflejo femenino lo abrí y lo olí. El olor era por completo diferente pero de inmediato estuve en el verano del 74, en Villa Gessell.

Mario Tempone había sido mi profesor en Arquitectura, no me llevaba tantos años y era compañero. Mario era una de las personas más dulces y buenas que anduvieron por este mundo. Calmo y bienhumorado había tratado de contagiarnos con el compromiso de estudiar y trabajar por quienes nos necesitaran; él lo hacía y no sólo como profesor de la Universidad Nacional y Popular de Buenos Aires.

Nos encontramos en la playa. Como siempre, mi piel genéticamente polaca no se llevaba bien con el dios Helios, por mucho que Sapolán Ferrini tratara de protegerme. Mario me ofreció su Hinds. Por reflejo femenino la olí antes de untármela.

Ese olor pasó a ser Mario, a través de los años, a través incluso de la muerte. No puedo abrir una Hinds sin que se anulen tu secuestro, tu martirio, tu desaparición, compañero. Hoy y siempre presente.

]]>
http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/barbara-4-yo/feed/ 0
Adriana http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/adriana/ http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/adriana/#comments Tue, 09 Nov 2010 13:30:34 +0000 gabrielaa. http://www.rimaweb.com.ar/?p=729 Tenía doce cuando se quedó sin padre. Cosa rara, porque hace cincuenta años nadie mataba al “vigilante de la esquina”, pero así fue. Y ahí comenzo a hacerse cargo. De la madre derrumbada, de la hermanita de cuatro años –que nunca le perdonó que ella hubiera disfrutado de un padre-, de los arreglos de la casa, de la economía, de las relaciones con “el mundo exterior”. Y ella se echó el fardo al hombro y apechugó.

Se casó con el hombre que eligió, tuvo una hija antes de darse cuenta. Siguió con su madre y hermana a cuestas. Perdió varios embarazos avanzados. No quería tener hijos, pero no había dinero para un DIU, pero sí para la prepaga que le atendía los abortos. Tuvo un hijo con menos de seis meses de embarazo. Tuvo un hijo con ocho meses. Tuvo una hija, decidió que le ligaran las trompas. Ya era mucha gente a upa de sus hombros: madre, hermana, cuatro hijos… y un marido adicto al trabajo, con mucho viaje por América y Europa que volvía para irse, sin un regalo, sin mucha explicación.

Se acostumbró a trabajar de noche, cuando no había mamaderas, collages para el jardín ni teléfonos de la madre. Lavar, planchar, coser. Olvidó la sonrisa. Olvidó que existía. Era un par de manos, un par de piernas y un cerebro al servicio de los demás. Cada tanto parecía despertar. Miraba a su alrededor desconcertada y rabiosa y no entendía. Rápidamente la ponían en caja su madre, su hermana, sus cuatro hijos, su marido…

Comenzó a enfermarse. Nada muy grave, pero bien jodido: ciática, úlcera y otras “dolencias crónicas”.

En algún momento descubrió que le gustaba trabajar con las manos, pero no para la familia sino “porque sí”: cestería, tejido en telar, tapices… Claro que lo hacía fuera de los horarios obligatorios, de noche. Sola y tomando café, entusiasmada con una idea, sonriendo ante un logro, pero jamás desatendiendo a su madre –cada vez más tirana-, ni a su hermana –cada vez más estafadora-, ni a sus hijos –cada vez más distantes-, ni a su marido –cada vez más desatento-.

Perdonó todo: maltratos y engaños, indiferencia y abuso. Corrió cada vez que su madre o hermana le exigían un socorro. Soportó que sus hijos varones se negaran a estudiar y tuvieran “problemas de conducta”. Sufrió en un silencio apenas interrumpido por alguna rebeldía, inexplicable para los demás, extravagante…

Hoy sigue igual. Quizá…

]]>
http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/adriana/feed/ 0
Bárbara 3 (yo) http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/barbara-3-yo/ http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/barbara-3-yo/#comments Fri, 29 Oct 2010 18:22:31 +0000 gabrielaa. http://www.rimaweb.com.ar/?p=720 Era el 25 de mayo de 2003 y como corresponde –al menos en mi casa- nos regalamos con un locro. Cuando l@s demás andaban por ahí, mi amiga G. y yo nos instalamos frente al televisor: asumiría un nuevo presidente. Boquiabiertas, vimos a un fulano absolutamente no convencional. Ambas nos dijimos: que no nos mienta… porque él decía cosas muy raras, hablaba de sueños y de Patria…

De inmediato se me superpuso una imagen del 25 de mayo de 1973: abrazados frente a la tele, mi entonces marido y yo temblábamos de emoción y repetíamos entre sollozos: que no nos mientan…

Nos mintieron. Nos desaparecieron. Nos torturaron. Nos privaron de años de vida en libertad. Nos reventaron los sueños. Nos redujeron a entes. Pero algunos logramos disimularnos, hacernos chiquitos y sobrevivir. Conservamos los ideales, pero no teníamos dónde expresarlos. La marea postmodernista venía en tsunami. Y nosotr@s, sobrevivientes, no teníamos dónde guarecernos. Llegó el 83 y nos desconcertó con tanta “democracia” (¿y la revolución?) y después se puso peor: hiperinflación, leyes de punto final, amnistía, la Argentina del desguace y la fiesta del liberalismo vendepatria.

Con las costillas amoratadas, G. y yo teníamos los ojos clavados en la tele: que no nos mienta. No lo hizo, por eso hoy sentimos congoja. Se murió uno que sostuvo con el cuero lo que anunció con el pico.

]]>
http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/barbara-3-yo/feed/ 1
Bárbara 2 (yo) http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/barbara-2-yo/ http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/barbara-2-yo/#comments Thu, 28 Oct 2010 14:26:58 +0000 gabrielaa. http://www.rimaweb.com.ar/?p=718 Era el tercero. Lo vi y no pensé más que lo que ya había pensado con las otras dos: que pueda llevarme bien.

Sí, me llevé bien, pero siempre sin saber quién era. Me llevo bien y sigo sin saber quién es.

Tener hijas es fácil, punto más o punto menos se puede comprender por qué o por qué no, ¿pero un varón? Nunca supe quién era y no hubo intuición que me ayudara. Juan ha sido, es y será un misterio. Un misterio fantástico con el que comparto algunas de mis mejores características. Compartimos el humor. Seguimos desternillándonos de risa cuando estamos juntos. Hemos compartido todas las películas de Sandro, hemos adivinado infinidad de guiones de películas, nos hemos tronchado comentando lo que fuere, hemos divertido a toda la familia… pero… ¡carajo! ¿por qué siempre tiene que haber un “pero”? En mi relación con Juan el “pero” seguirá y seguirá a menos que yo me resigne a no comprenderlo. Y me resisto. No quiero. Quiero comprenderlo, quiero saber por qué y por qué no. Y al mismo tiempo sé que es imposible. Pero es que yo elegí la comunicación…

No quiero lastimarlo, no quiero reclamarle que se haga entender. Trato, por todos los medios trato de encontrarle una “entrada”. La poesía, sí, la poesía y ahí estamos disfrutando como energúmenos al viejo Walt y al inmenso Paco Ibáñez, y es Quevedo y es Lorca que lo maravilló a los ocho años. Dormía con el librito bajo la almohada y se sabía todas las poesías al dedillo, aunque no sé si alguna vez se supo enterita la tabla de multiplicar –que tantas y tantas veces le copié en papeles que colgaban a su cabecera-.

Se supone que Freud no se animó a internarse en los vericuetos de la relación madre –hija y le dedicó bastante tiempo y espacio a madre-hijo (y viceversa). No es de extrañar, entre mujeres las palabras son apenas un recurso más.

]]>
http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/barbara-2-yo/feed/ 0
Lalka http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/lalka/ http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/lalka/#comments Mon, 25 Oct 2010 13:29:48 +0000 gabrielaa. http://www.rimaweb.com.ar/?p=716 En polaco significa “muñeca” y hasta “muñequita”. Era mi madre y nadie sospechaba siquiera que su nombre fuera Walentyna, lo que detestaba, supongo que porque su madre se llamaba igual.

Llegó a la Argentina, casi por casualidad, en octubre de 1948. Embarazada y sin más familia que un marido al que había desposado en el ’38. Había pasado una guerra y tantísimas cosas antes del reencuentro… Salió de Polonia bajo protesta y bajo un camión. Su marido había pagado un montón de dinero para sacarla, pero ella no tenía la menor intención de salir de un país donde estaba contribuyendo a resurgir como socialista. Se encontraron en Austria, ella absolutamente intoxicada después de horas de aguantar los gases del camión, él desesperado por volver a verla. Hablaron toda la noche, sólo de política, nada personal. Ella decidió que éticamente le debía fidelidad. Se quedó, a pesar de sus sueños rotos en la tan lejana patria.

Llegaron a la Argentina porque era lo más lejano de Europa- donde la tercera guerra estaba a punto de estallar- y porque “el oro empedraba las calles”.

Pablo, militar de carrera, encontró trabajo en la Fundación Eva Perón. Lalka, a pesar de su carrera de economista (la echaron de la universidad por activista política), se conformó con ser ama de casa. Parque Chas parecía no ser tan malo para criar…

Un día, una tarde, Lalka fue al cine, la función ya había comenzado, pero todavía no empezaba la película. Entrando en la penumbra le llegaban las palabras roncas de una mujer. Sintió que se le erizaban los pelos de la nuca. Sobre la pantalla una mujer rubia gesticulaba enfática y fanática. La imagen de hada rubia no coincidía con la voz, quizá por eso Lalka se quedó inmóvil en el medio del pasillo y no pudo apartar la mirada de “esa mujer”. Defendió a esa mujer contra viento y marea, poniéndose en contra a tanto y tanto compatriota. Lalka había intuido que esa mujer decía la verdad, que se jugaría la vida por la verdad, que era sincera, que era una convencida, que era única, que era la abanderada de los humildes. Que Evita era un monstruo: única en su especie.

]]>
http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/lalka/feed/ 0
Bárbara 1 (yo) http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/barbara-1-yo/ http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/barbara-1-yo/#comments Fri, 22 Oct 2010 20:35:14 +0000 gabrielaa. http://www.rimaweb.com.ar/?p=714 Sé que era un atradecer frío y nublado. Caminábamos abrazados por una calle angosta. Nos paramos en un cruce, tan parecido a Córdoba y Florida, pero no era Buenos Aires, no podía serlo. Ese humvee oliva jamás podría circular por nuestra peatonal. Ya estaba oscuro cuando cruzamos en diagonal una avenida solitaria. Hacía más frío, del que no nos resguardaba ni su sobretodo de pana azul, ni mi tapado de barracán. Por eso íbamos mucho más abrazados. La luz me alcanzó como para ver mi pelo castaño frotándose contra su barba negra. Abracé su cara con mi mano. Giró la cabeza. Nos besamos. Fue un beso demorado. Suave. De una ternura infinita. Me desperté con el cuerpo poseído por una calidez luminosa.

Sé que en una ciudad que ignoro un hombre a quien no conozco quedó inmóvil mientras cruzaba una avenida desierta en un atardecer nublado y frío. Su cuerpo entero poseído por una calidez luminosa después de sentir el beso demorado y suave de una mujer desconocida.

]]>
http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/barbara-1-yo/feed/ 0
Eva http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/eva/ http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/eva/#comments Mon, 30 Aug 2010 17:09:50 +0000 gabrielaa. http://www.rimaweb.com.ar/?p=681 La conocí cuando andaba por su tercer embarazo, el del único hijo varón.

María Eva se vino a Buenos Aires desde Bolívar, igualito que la otra, la Duarte, pero en vez de pretender un lugar en el mundo de la actuación, se conformó con trabajar en una fábrica de zapatos. Y fue la mimada de los dueños y de los compañeros: bonita criolla con mucho de india, pómulos y piernas perfectas y caprichos satisfechos por todos.

En algún momento se cruzó con Roberto, buen mocísimo afrodescendiente con más de cien años en el país. Fue un amor volcánico y desafiante. Nació Evangelina, bien aceptada por la familia de Roberto porque era bien afro, con su tono de piel subido y sus motas bien puestas. De todos modos, Eva no era más que una “chonga”, indigna de criar a una descendiente de la familia. La madre y la hermana de Roberto “se ocuparon”.

Antes de nacer Romina, Roberto ya estaba un tanto harto de la monogamia y Eva lo sabía. Lo puso en evidencia, lloraron los dos y ella se creyó las promesas. La reconciliación se llamaría Luciano.

Roberto viajaba por trabajo y Eva transformaba el departamento del monobloque de Bienestar Social para que fuera un verdadero hogar. Antes de que Luciano naciera y mostrara que era digno de la atención de sus abuelos –no como Romina, demasiado “blanca”-, Eva pescó a Roberto con otra mujer (e iban…).

La sucesión de engaños y reconciliaciones terminó cuando Eva perdió la paciencia. Sola y con tres hijos, se enjugó las lágrimas y transformó el odio y la humillación en motor: ingresó como “ayuda domiciliaria” al PAMI, alivió la mugre y la soledad de muchos viejitos abandonados por la familia. Pero un sueldo fijo (escaso y que la obligaba a toda clase de malabarismos para sostener al trío de hij@s) también le hizo pensar en que podría estudiar. Terminó el secundario, estudió enfermería. Se licenció, es docente e investigadora de la carrera.

Cada tanto la veo por el barrio: coqueta pero atenta a las ofertas, abuela no tan chocha y profesora pendiente de sus alumn@s. En fin, Eva sigue siendo la misma piba con empuje que se vino de Bolívar a los quince.

]]>
http://www.rimaweb.com.ar/articulos/2010/eva/feed/ 0