| Volver
Volver al Tributo
a Diana Staubli
Fin del fogón y las relaciones humanas
por Diana Staubli
From: PUB: Diana S.
Sent: 07 Octubre, 2001 11:39 p.m.
To: Gabriela Adelstein
Subject: Hola bonita
Hola bonita
Me alegro mucho no haber caído en la volteada, fuese del
lado que fuese. Tengo mi propia hipótesis de lo que sucedió,
pero no creo que sea el momento de explayarme en ella, me parece
que aún es muy temprano y que las heridas están ahí.
No las mías, porque no las tengo. Estoy más acostumbrada
(parece) a ver armarse y desarmarse grupos, sean políticos
partidarios o feministas o hasta ecologistas.
Y aprendí que los enamoramientos de grupos duran poco...
muy poco... pero supongo que a esta altura no encuentro sentido
a muchas cosas, a esas internas inexplicables, si no fuera que los
seres humanos son tan "ricos en expresiones neuróticas"....
Y en este momento, creo especialmente (más allá de
todas las consideraciones ideológicas que podamos hacer y
que seguramente acordaremos en eso de que se "cosecha lo que
se siembra") desde las imágenes del 11 en las Torres,
varolizo o pretendo hacerlo, digo, valorizo los afectos sobre otras
consideraciones.
Pensar que la vida es tan corta. Tengo muy presente esas imágenes
en donde la gente se tiraba por las ventanas, y especialmente esa
foto del tipo que se tiro al vacío, absolutamente entregado.
Me impresionaron mucho.
Es como una frase de Reiné María Remarque de un libro
que trata sobre un campo de concentración, llamado la "chispa
de la Vida". Comenzaba así: "el esqueleto 509 movió
la cabeza...". En este caso palabras pero que expresan tan
claramente. Imágenes que trascienden y se fijan por siempre...
que se quedan grabadas de por vida o por lo menos en la mía.
Así entonces me horrorizo con los miles y miles de prisioneros/as
en todo el mundo, me sobrecogen las mujeres de Afganistán
o las serbias en su momento.
Y me impresiona todo esto, porque la realidad que no somos dueños
de nada Las mujeres luchamos por ser dueñas de nuestros cuerpos,
y hoy siento que ni siquiera soy dueña de mi destino, que
mi destino esta en manos de vaya a saber que locos imperiales y
fundamentalistas, sean económicos o religiosos.
Así que las luchas de poder virtual me parecen intrascendentes..
Más me joden otras cosas...
[...]
Si no hubiera sucedido el quilombo, también hubiera abandonado
el otro fogón. Se dio justo lo de la PC. Y una aquí
no sabe si es "casual o causal". Pero cortar con el sitio
virtual (para vos no era lo mismo, pues te comunicabas solo de tu
oficina, en cambio mi oficina es mi casa) fue un paso importante,
porque la distracción nocturna no me dejaba descansar y reflexionar
sobre varios temas.
Creo que el fogón era como una adicción, y que para
cortar esa adicción cada una encontró su manera...
yo rompiendo la PC y huyendo a Córdoba. Otras provocando
una guerra o lo que sea... pero personalmente, y así lo he
expresado en el nuevo fogón, no creo que fuese sano un montón
de minas todos los días asidas a la maquina, por lo menos
varias de ellas sin poder desprenderse.
Distraerse discutiendo por cosas serias o por boludeces, etc. Es
una manera de escaparse o acompañarse. Aunque creo que acompañarse
por este ámbito no siempre es lo mejor. Aunque yo descubrí
hace muchos años, cuando no existía los mails, lo
fantástico de la correspondencia, de las relaciones epistolares.
Una dice o piensa en ciertas cuestiones que no habría hecho
de otra forma, y se expresa o no también de otras formas
que las de "face to face".
Cuando comencé mis relaciones epistolares con amigas y/o
amantes, entendí a aquella gente que tenían largas
amistades, de años, saltando océanos y continentes...
intercambiando reflexiones, impresiones, sentimientos y que eran
amigos/as por siempre jamás o se amaban a esa distancia....
A mí me gusta escribir, preferiría también
hacerlo como algo habitual, no a una persona en especial, sino expresarme
ante la "vida" nomás. Alguna vez lo hice y me daba
mucho placer. Porque los escritores como los actores o plásticos
escriben para ser leídos, admirados, imitados, escuchados,
interpretados. Eso de que escribo para mí es mentira, uno
escribe para el resto, para el público.
Pero en estos tiempos no sé si quiero hacer "docencia"
con el resto. Mostrarme al resto aunque el resto no me adivine a
través de las palabras. Creo que quiero creer en la humanidad
pero ya no creo.
Y voy a dejar, porque hoy te elegí de interlocutora, creyendo
que podrás entender o tolerar mi verborrea en medio de tus
tareas laborales... pero ando verborragica en este domingo de orden
(orden en mi estudio si no nunca voy a ponerme a trabajar en lo
que tengo que trabajar).
Pero en definitiva. La muerte está a la vuelta... o no. Pude
haber sido una turista en el piso 106, como la vez que fui y no
pude subir en el 92 por amenaza de bomba. Pero esta vez pude haber
ido, y ser ese tipo, decidido, que se tiró al vacío,
entregado al destino, rezando para que fuera rápido y sin
dolor. Y entonces todo seria tan relativo. Y la gente que amo no
estaría para decirle que la amo y que me perdonen las boludeces,
las mezquindades que hago cotidianamente, o por desesperarme por
un crédito es también una boludez cuando hay otras
mujeres que se desesperan por el hambre de sus hijos, por la salud
de sus padres... y que no pueden ni sentarse en una roca en la sierra
a meditar porque no pueden ni conocen ese espacio de libertad.
Bien creo que me he explicado.. Aunque en forma confusa tal vez,
para ser coherente con mi ocupación de política, que
yo en esta sí voto en blanco al conjunto pero corto boleta
para ciertas individualidades que pueden parecer incompatibles pero
no para mí.
Encontrar gente que nos satisfagan y atraigan de cualquier forma
que sea, como dice un amigo, "las capas de la cebolla",
no es fácil y por lo tanto no estoy dispuesta a dejarme arrastrar
por apasionamientos que a todo esto ni siquiera están justificados
en luchas de poder en el sentido que yo lo entiendo y valoro. Son
otros poderes, como los poderes de las mujeres, los poderes de los
afectos, los "poderes permitidos"...
Así que agradezco al fogón que pueda sobrevivir por
ahora por lo menos la posibilidad de seguir encontrando y conociendo
gente, a vos y a otras. Vale?
Que La Fuerza te acompañe.
Skywalker.
....
PD. Conmoción. Acaban de aparecerme un mail avisándome
que la guerra comenzó. Y encontré al musulmán
anunciando la guerra santa.. a los "infieles"...ellos,
los del norte, pero los del sur supongo que también seremos
infieles.
No corrí a mirar la tele, pero supongo que ya caeré.
Pobres minas las del medio oriente, por lo menos por eso hay que
agradecer que una tiene este espacio y rogar que en la próxima
reencarnación nos siga tocando por estos lares. |