Producido para RIMAweb por Irene Ocampo
y Elizabeth Fernández.
Datos Biográficos
Fenia Chertkoff.
Feminista, educadora y escultora. Nació el 7 de octubre de
1869, en Odessa, a orillas del Mar Negro, Rusia.
Su padre fueron Moisés Chertkoff y Rosa Demirov, quienes
tuvieron 9 hijos. “Es parte de una generación. Rosa
de Luxermburgo nació en Polonia en 1871, pocos días
antes de que los obreros franceses proclamaran la Comuna de Paris.
El año anterior, a orillas del Volga, nació Vladimir
Ilich y se haría famoso con el seudónimo de Lenin.
En Sajonia, en 1857, había nacido Clara Zetkin y dos años
antes, en Francia, Jen Jaurès. La tierra de Odessa, en Ucrania
recibió a muchos judíos, allí nació
Lev Davidovich Bronstein – luego conocido como Trotsky–
1879. En esa misma zona, nació Fenia, quien creció
en un ambiente de agitación contra el régimen zarista
y de organización del socialismo internacional”.
Su familia fue parte de la elite ucraniana, lo que le permitió
estudiar en la Escuela de San Pablo y graduarse a los 18 años
como maestra en la Escuela Normal de Odessa. En la Escuela de las
zarinas, estudió música, teatro y danza. La escuela
se hizo famosa por inaugurar una ópera de primer nivel y
por ser donde se organizaron los pogromos contra los judíos.
Fenia a los 18 años se inició en la militancia clandestina,
a redactar panfletos y distribuirlo en actos sorpresivos.
Fue contratada como institutriz, allí conoció a Gabriel
Gucovsky, poeta e ingeniero, quien adhirió a la causa revolucionaria
sufriendo la cárcel y la deportación a Siberia. Se
casó con él, y se trasladaron a Italia para que su
esposo se cure de tuberculosis. Allí tuvo su primera hija,
Victoria, en recuerdo de la hermana de Gabriel, militante socialista,
quien se suicidó en la cárcel luego de ser violada
por sus captores. Gabriel al poco tiempo falleció y Fenia
regresó a Odessa. Finalmente viajó a la Argentina
y se instaló en la Colonia Clara, en Entre Ríos.
La mayoría de los habitantes eran judíos ortodoxos.
Fenia allí fundó una biblioteca y enseñó
a leer al español a los judíos. Aprendió el
italiano y el francés, con lo cual se mantuvo haciendo traducciones.
Se relacionó con directores de revistas extranjeras, a través
de ellos fue invitada a la universidad de Lausana, Suiza donde estudió
entre los años 1897 –1898; luego fue a Francia, y concluyó
sus estudios en la Sorbona. Se especializó en Pedagogía,
Psicología para niños y maestra jardinera, se formó
en el método frobeliano, que fue un método educativo
revolucionario para la época. En esos dos años siguió
constantemente la lucha obrera. El partido socialista alemán
se dividió entre los reformistas, quienes dieron el apoyo
a los créditos para ser utilizados en la guerra y los revolucionarios,
quienes se opusieron a la guerra imperialista. Fenia estuvo más
cerca de las posiciones de los reformistas, pero mantuvo comunicación
constante con Rosa de Luxemburgo, quien junto a Kal Liebknecht,
constituyó el ala izquierda.
Las hermanas Chertkoff obtuvieron la ciudadanía argentina
y se instalaron en Buenos Aires, en la casa de Enrique Dickmann,
primer afiliado al Partido Socialista. Adela se casó con
Adolfo Dickmann, Mariana se relacionó con Juan B. Justo y
Fenia se unió con Nicolás Repetto. Los unió
la militancia, la búsqueda del progreso y el partido.
El 19 de abril de 1920 fundaron las tres hermanas junto a Raquel
Mesina y Gabriela Laperriére de Coni el Centro Socialista
Femenino. Fenia dijo: “El Centro Femenino es la única
agrupación donde las mujeres, sin prejuicio de ninguna clase
y con un programa claro y definido, llenan su existencia no solamente
con las tareas del hogar y del trabajo sino que amplían sus
horizontes con la obra fecunda pro la emancipación económica,
política y social de la clase proletaria y, por consiguiente,
de la misma mujer”.
Fue de las mujeres más avanzada de la época, ella
planteó que las mujeres tenían que levantar sus propias
reivindicaciones y que debían ser parte de las reivindicaciones
de los trabajadores y el pueblo. Se dedicó a la educación
de niños, adultos e inmigrantes.
Junto a sus hermanas fundaron la Unión Gremial Femenina,
que trabajó con mucho dinamismo, imprimían folletos,
visitaban fábricas, organizaron mítines, escribieron
notas, impulsaron proyectos de ley por ejemplo que reglamentaran
el trabajo de la mujer y los niños.
En 1903 participó como delegada al congreso del partido Socialista
donde llevó como propuestas para el programa las reivindicaciones
tales como: la igualdad civil para ambos sexos, igualdad para hijos
legítimos e ilegítimos, ley de divorcio e investigación
de la paternidad.
El Centro Femenino participó activamente de las primeras
huelgas obreras, organizó a las trabajadoras telefónicas,
las tejedoras y las alpargateras. Obtuvieron con la lucha, el descanso
dominical para las trabajadoras sombrereras. Pelearon junto a las
trabajadoras de Comercio por la “ley de la silla”.
Denunciaron persistentemente el trabajo infantil, las condiciones
de insalubridad y explotación, las jornadas interminables
y los turnos nocturnos. Fenia escribió en La Vanguardia todo
este tipo de denuncias, tradujo cuentos infantiles. Hizo la campaña
por el Hogar de los canillitas.
También se dedicó a tocar el piano, a la pintura y
a la escultura, obras que fueron expuestas en la Casa del Pueblo.
Fenia como todas las hermanas desafiaron los prejuicios de la sociedad,
se casó con Nicolás Repetto dos años más
joven que ella. A los 25 años fue traductora del francés,
el italiano, el ruso, además del castellano.
En 1910 se realizó el Primer Congreso Femenino Internacional,
del cual participaron y fueron las traductoras oficiales.
En 1913 Fenia y Maria C. de Spada impulsaron la Asociación
de Bibliotecas y Recreos Infantiles que funcionaron en lo locales
partidarios. Tuvieron como orientación sustraer a los niños
de los barrios populosos de la ciudad de Buenos Aires de la calle
y sus peligros físicos y morales, les ofrecieron una enseñanza
mediante láminas, libros, juguetes, juegos racionales y ejercicios
físicos, canto, paseos de estudio y labores manuales. Buscaron
incentivar el amor al trabajo, a la lectura, el compañerismo,
sin dogma y sin prejuicios.
Rápidamente los recreos se multiplicaron. Los niños
fueron llevados a bibliotecas, museos, picnic, espectáculos,
etc. Unas de las fuentes de fabricación fueron los juguetes.
Impulsó también la Biblioteca y Hogar de Vacaciones
Carlos Spada.
Victoria su hija, en este período, fue profesora de Ciencias
Naturales. Fenia logró sostener la Escuela laica de Morón,
modelo de enseñanza moderna, con turno nocturno y especial
para adulto; años después fue reconocida. Estableció
una celebración infantil cada primero de mayo, simultánea
a la protesta obrera de esas jornadas.
En 1914 estalló la Primera Guerra Mundial, Enrique Dickmann
y Nicólas Repetto llamaron desde sus bancas a la paz. Mayor
fue la crítica cuando murió Jean Jaurès. Juan
B Justo se alineó con el bloque franco-inglés contra
el armametismo germano. En 1914 falleció su padre y luego
su madre en 1919. La salud de su hija desmejoró por tuberculosis
y se trasladaron a Córdoba.
Ahora en un poblado de mayoría italiana, fundó una
biblioteca, organizó una escuela elemental, puso en marca
una cooperativa y unas salas de primero auxilios.
Con el fin de la guerra y la mejoría de Victoria regresan
a Buenos Aires. En 1919 bajo la influencia de la revolución
rusa y alemana y el agravamiento de la crisis de la postguerra se
desarrollan importantes huelgas en Buenos Aires. Se desarrolló
una terrible represión y cuando fueron acompañados
los féretros al cementerio en lo que se conoció como
la Semana Trágica, Fenia sufrió una secuela que no
superaría, desde entonces abandonó la vida pública,
y sólo se dedicó a las tareas artísticas.
Organizó un centro artístico en su casa. Recibió
el medallón sobre Jean Jaurès y las telas
“Efectos de Luz” y “Camino de Jardín. Su
hija comenzó a dirigir el periódico La Vanguardia
entre 1918 y 1923, y a escribir en La Nación . La Creación
del Partido Socialista Independiente, por parte de su ex suegro
De Tomaso a quien consideraba como su hijo, quien las atacó
a ella y sus hermanas denominandólas: “las alegres
comadres Chertkoff”, le dolió terriblemente. Al mismo
tiempo que atacaron a la vieja dirección acusándolos
de ser manejados por las mujeres.
Fenia falleció el 31 de mayo de 1927 antes de llegar a los
60 años de edad. Su hija Victoria continuó su obra.
---=---=---=---=---=---=---
Proyecto de Club de Vendedores de Diarios
La vida de nuestros vendedores de diarios ofrece un espectáculo
deplorable que urge modificar. Debido a las exigencias propias
del oficio, esos niños se ven obligados a permanecer en
la calle durante la mayor parte del día, y en aquellas
horas en que se interrumpe la venta de los diarios no disponen
de un local apropiado para descansar y neutralizar la influencia
de la vida callejera. La calle es, sin duda alguna, un ambiente
que instruye y educa más de lo que se cree generalmente,
pero es innegable que ella no basta por sí sola para dar
a los niños del pueblo toda la educación e instrucción
que les debemos. Si el abandono de la niñez es siempre
un hecho deplorable, lo es mucho más tratándose
de niños que con su trabajo contribuyen en cierta medida
a la difusión de la cultura. la sociedad no puede ni debe
contemplar impasible el espectáculo que ofrecen estos niños
y debe apresurarse a modificarlo en obsequio a su decoro y a sus
intereses bien entendidos.
Con el objeto de modificar esta situación de un modo práctico
y sencillo, el Centro Socialista Femenino ha consultado previamente
a los señores redactores y administradores de los diarios
y periódicos de esta capital, quienes han manifestado la
mejor buena voluntad para ayudar moral y materialmente a la realización
de la obra, en vista de lo cual el Centro Socialista Femenino
se propone instalar un local adecuado, donde los niños
vendedores de diarios podrán encontrar un sitio conveniente
para descansar durante las horas en que se interrumpe la venta
de los diarios. En ese local, cuya ubicación debe equidistar,
si es posible, de los grandes diarios de la capital, se instalarán
baños, refectorios, sala de lectura y algunas clases para
los niños que quieran aprender la lectura, la escritura,
la aritmética, nociones de historia y geografía
argentinas, dibujo, trabajos manuales, etc. [...]
La reglamentación completa de la misma se hará cuando
se haya observado su funcionamiento; mientras tanto se dejará
a los niños la mayor libertad dentro de la casa y se tenderá
a despertar en ellos un respeto consciente hacia la institución,
basado en el conocimiento práctico de las ventajas y los
beneficios que le procuran.
La Comisión: Fenia C. de Repetto, Palmira Della Chiesa,
Nina Chertkoff.
Fenia Chertkoff, La Vanguardia, 1904
Fuente:
Mónica Deleis, Ricardo de Titto, Diego L. Arguindeguy:
Mujeres de la Política Argentina, Editorial Aguilar. Argentina
2001.