Acción y salud

 

por Hilda Habichayn *

Nota de opinión aparecida en la contratapa de Rosario/12, suplemento local de Pagina/12, 28/05/01.

 

La salud de las mujeres presenta particularidades a tener en cuenta en el momento de implementar políticas públicas orientadas a atender los problemas específicos del sector de la población constituido por mujeres de las diversas edades.

Algunos datos estadísticos nos ilustran acerca de la dimensión de los problemas:

* Mientras que en los países hegemónicos las mujeres tienen como riesgo la posibilidad de 1 en 2125 de morir por causas relacionadas con el embarazo o parto, en los países dependientes ese riesgo trepa a 1 en 65.

* A nivel mundial mueren al año 515.000 mujeres por causas relacionadas con el embarazo y el parto y de esas muertes, el 99% acontece en países dependientes.

* En estos países un abultado número de mujeres -45 millones- no reciben atención prenatal; y 60.000.000 de nacimientos se producen sin asistencia adecuada.

 

En el plano de la salud sexual (que no es lo mismo que salud reproductiva) debemos destacar que las enfermedades de transmisión sexual -entre las cuales la más grave es sin dudas el VIH/SIDA pero también otras tales como la sífilis, los herpes, etc.- afectan a toda la población, pero de manera especial a las mujeres debido a la mayor vulnerabilidad de sus órganos, en especial, la vagina.

Y a lo que se deben sumar los aspectos psíquicos y sociales que dificultan a las mujeres el poder tener una capacidad y una práctica de negociación con la pareja o compañero accidental para que utilicen el preservativo en tanto es hasta ahora el mejor antídoto contra las transmisión de este tipo de enfermedades.

Entre la multiplicidad de trastornos que puede experimentar la salud de las mujeres es importante destacar las perturbaciones ocasionadas por la doble jornada, que le significa una verdadera doble vida, con duplicación de códigos, pautas y hábitos. La sobrecarga física y psíquica que esta doble responsabilidad implica hace de las mujeres una especie de "carne de psiquiátrico".

Por otro lado las mujeres, que son las que se ocupan de atender la salud de todos los integrantes de la familia, las que acompañan a las personas enfermas del grupo familiar, las que deben encargarse de los ancianos sean éstos sanos o no, generalmente dejan de atender sus propios problemas de salud y postergan el tratamiento de sus enfermedades por falta de tiempo, ocasionando de esta manera a su salud riesgos y haciendo que sus dolencias se vuelvan crónicas.

La situación desesperante de muchos hogares en la actualidad a causa del desempleo que se extiende día a día o con motivo de la amenaza del despido en quienes aún conservan su trabajo afectan a todos los integrantes de la familia en general, pero en especial a las mujeres, porque son ellas las que deben hacer esfuerzos sobrehumanos para sostener la moral de los esposos o de los hijos que han perdido su fuente de ingresos. Y además se ven en la necesidad de hacer malabarismos para que las "cuentas cierren" y se encuentran obligadas a asumir una mayor carga de trabajo doméstico complejizado por la misma circunstancia.

Casi siempre que se menciona el tema de la salud de las mujeres inmediatamente se piensa en los aspectos vinculados con la función reproductora como si éste fuera el único aspecto específico de la salud de las mujeres. Al respecto, es preciso reconocer que, si bien, la salud reproductiva no es la única a tener en cuenta, es sin duda uno de los aspectos relevantes en el momento de considerar este tema. Y el más urgente de estos problemas es el referido a la capacidad reproductiva de las mujeres y la importancia de que las mismas puedan ser responsables de este potencial y libres de decidir cómo utilizarlo.

Este es uno de los aspectos en los cuales se hace evidente que los derechos reproductivos en nuestra sociedad son más bien deberes. Los mismos, junto con los Derechos Sexuales, forman parte de los Derechos Humanos y como tales son postulados a partir del V Encuentro Internacional para la Salud de la Mujer realizado en Costa Rica en 1989. En este evento se instituyó el 28 de mayo como Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer. Y es dentro de este marco que hoy el (CEIM) y la Maestría sobre la Problemática de Género hacen suyas las palabras y las acciones del Movimiento de Salud de las Mujeres.

* Secretaria General del Centro de Estudios Interdisciplinarios sobre las Mujeres (CEIM). Coordinadora Académica de la Maestría sobre Género.

© Rosario/12, mayo 2001.
RIMA: Red Informativa de Mujeres de Argentina.
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