( RIMAweb, 27 sep 2005) La Campaña Nacional por la Despenalización/legalización
del aborto en Argentina está llegando a su cuarto mes justo
este 28 de septiembre.
Consultamos a cuatro integrantes activas de la Campaña sobre
la situación previa a su lanzamiento en nuestro país,
en particular cuál era el debate que existía, si es
que había alguno, y cuál la realidad del aborto. Por
qué surge la necesidad de encarar una campaña a nivel
nacional, cuál es el balance hasta ahora, teniendo en cuenta
la campaña electoral en la que está inmerso el país,
la proximidad del XX Encuentro Nacional de Mujeres en Mar del Plata,
donde también se realizará la Cumbre de las Américas
y la Cumbre de los Pueblos, y la vinculación con otras articulaciones
de la región.
Respondieron Martha Rosenberg del Foro por los Derechos Reproductivos
de Buenos Aires, Mabel Gabarra, Indeso Mujer de Rosario, Natalia
Di Marco, MuFAs, Histérikas y las otras de Córdoba
y Claudia Anzorena, Las Juanas y las otras de Mendoza.
Mujeres Autoconvocadas Rosario (MAR), decidió llevar adelante
la consulta a candidatas/os a legisladores nacionales en las próximas
elecciones y a legisladores en mandato, acerca de su posición
con respecto a la Despenalización, legalización, y
a si llevarían proyectos sobre derechos reproductivos en
general a alguna de las Cámaras. La iniciativa proponía
justamente elevar la discusión sobre la despenalización
del aborto, bajo el lema “El miedo a debatir sobre
el aborto, no salva vidas”Ver
resultados>>
Por su parte la periodista Sonia Tessa, quien desde este mes se
suma al equipo de redacción de RIMAweb, se sumó a
la compulsa y obtuvo otros resultados. Leer
nota>>
En muchas ciudades del país el 28 de septiembre tendrá
una serie de actividades, que reforzarán la Campaña
nacional y además serán el eco de las distintas acciones
que se llevarán a cabo en toda América Latina. Aquí
podrás consultar sobre algunas de ellas. Ver
acciones>>
Martha Rosenberg:
pintada callejera, Avenida de mayo, Buenos
Aires Foto: Gabriela De Cicco, abril 2005.
- ¿En qué estado se encontraba el debate
por la despenalización en nuestro país? ¿Cuál
es la realidad del aborto en el país?
La movilización popular que caracterizó el período
siguiente a la crisis de diciembre 2001, creó un clima en
el que las mujeres movilizadas por su supervivencia y por sus reivindicaciones
económicas (trans–clase: tanto asalariadas como pequeñas
empresarias, profesionales pauperizadas, ahorristas despojadas,
etc.) se hicieron sensibles al reclamo del derecho al aborto que
venía siendo levantado exclusivamente por el movimiento feminista
desde hace muchos años. En ese contexto de movilización
social y en particular, en algunas asambleas barriales en las que
participaban feministas, surgió en Buenos Aires la Asamblea
por el derecho al aborto, que se reunió semanalmente durante
todo el año 2002, con asistencia de feministas, asmableístas,
piqueteras, organizaciones estudiantiles, partidos políticos
e independientes sin organización.
Paralelamente, académicas e investigadoras sobre derechos,
salud y temas de género, algunas feministas, venían
desarrollando diversas investigaciones cuyo marco era la despenalización.
De esa Asamblea surgió la propuesta de hacer otra al comienzo
del Encuentro Nacional de Mujeres de Rosario, en agosto de 2003,
en donde por primera vez se hizo un taller sobre Estrategias para
el Derecho al Aborto. Es decir, un Taller para las que estaban de
acuerdo con la legalización y querían discutir estrategias
para lograrla y no continuar el debate eterno con las fundamentalistas.
De este Taller surgió la iniciativa de convocar a una reunión
nacional sobre estrategias para el derecho al aborto
A partir de ese Encuentro de Estrategias, comenzamos a tratar de
implementar diversas actividades con este objetivo: un Seminario
regional y otras reuniones sobre atención postaborto, anticoncepción
de emergencia, abortos no punibles, etc.. A todo esto la Asamblea
no puedo continuar por diferencias internas que no pudieron salvarse.
La realidad del aumento de los abortos por motivos diversos, relacionados
con la crisis, la pobreza estructural y la pauperización
creciente, el desempleo, los cambios culturales; el aumento de los
abortos hospitalizados presionaron a favor de que se impusiera la
urgencia de encarar el tema como problema de salud pública
y dentro de este enfoque, el avance de los compromisos internacionales
centrados en los derechos y algunos condicionamientos de organismos
multilaterales para otorgar financiamientos.
- ¿Por qué surge la idea de encarar una campaña
a nivel nacional por la despenalización del aborto?
En el marco de El Cairo + 10 y Beijing +10 se produjo una serie
de documentos, uno de ellos sobre la situación del aborto
a 10 años de El Cairo. Fue una producción colectiva
de un grupo de ONGs, se armó también una Red de Monitoreo
de Políticas Publicas, en síntesis, se produjo una
articulación entre grupos interesados en consolidar la participación
de mujeres y otros grupos de la sociedad civil en el monitoreo de
los compromisos internacionales. Hubo un cambio notorio en la política
del gobierno en las reuniones internacionales y una alineación
clara con Brasil, Venezuela, Chile, Uruguay y otros países
de AL. Se abandonó la alineación automática
con el Vaticano.
En el Ministerio de Salud también surgieron iniciativas y
propuestas de hacer un enfoque de género de las políticas
de salud. Al poco tiempo de asumir el gobierno de Kirchner se aprueba
la ley 25673, Ley Nacional de Salud REeproductiva. La Iglesia Catolica
Romana acentúa la virulencia de sus campañas por vía
judicial especialmente y por presiones directas sobre legisladores
y funcionarios. En ese momento, el Ministro González García
hace declaraciones a favor de la despenalización del aborto.
Lo que veníamos hablando desde mucho antes y especialmente
en enero en el V Foro Social Mundial en Porto Alegre, encuentra
un momento político muy favorable: apoyamos la despenalización
y vamos por más.
¿De qué se trata?
Se trata de una recolección de firmas a favor de la despenalización
y la legalización. En este marco se realizan además
otras actividades: debates, conferencias, mesas redondas, difusión
del tema en la prensa masiva, pedido de adhesiones a instituciones
y personas, en todo el país, aunque se destacan las grandes
ciudades: Córdoba, Rosario, Bueno Aires, Neuquén,
Mendoza, La Plata, Mar del Plata. Las firmas se colectan en lugares
públicos (estaciones de tren, plazas, peatonales, recitales,
facultades, manifestaciones) con horarios fijos o aleatorios. Participamos
también en movilizaciones por otras causas.
Las firmas se entregarán al finalizar la Campaña en
el Congreso de la Nación para dar presencia concreta a los
números de las encuestas, que dan un alto porcentaje de acuerdo
con la ampliación sustantiva del marco legal para el aborto.
Se demandará el tratamiento de los proyectos presentados
y se presentará un proyecto de ley elaborado por equipos
jurídico-legislativos de la Campaña. Esto se hará
el 25 denoviembre con una marcha federal hacia el Congreso de la
Nación.
- ¿Cuál es su balance de estos cuatro meses
de campaña?
El balance es muy positivo: no dejamos de recibir adhesiones significativas
por número y calidad, tanto de instituciones (comenzamos
80 y somos más del doble) como de personas destacadas y anónimas.
El tema del aborto y las actividades de la Campaña están
en la prensa masiva ya sea por acciones o por reacciones, especialmente
las de la iglesia y la derecha más recalcitrante. Se discute,
se testimonia, se sancionan leyes, se amplía el campo de
la discusión a otros temas de derechos humanos, reproductivos
y sexuales, de salud, de prevención. Se ha articulado una
red a nivel nacional alrededor de este tema y nos proponemos extenderla
en el tiempo y en el espacio. Esta articulación incluye grupos
tan heterogéneos cuya diversidad sólo se puede apreciar
leyendo la lista.
A la luz de los resultados actuales, aunque no se consiga el objetivo
de máxima, pienso que fue un acierto político muy
importante y que se amplió el espacio de debate y ya de hecho,
el marco legislativo (anencefalia, no punibles, ligadura tubaria,
Anticoncepción de Emergencia, etc.).Hay una concientización
sobre el tema sexualidad, derechos reproductivos y sexuales a mujeres
de movimientos de base que no se planteaban esta problemátia
como parte de sus programas políticos.
- ¿La articulación nacional está en
contacto con otras articulaciones o grupos regionales que están
activando por este derecho en otros países de América
latina?
Estamos en contacto informal y escaso, a veces puramente personal,
salvo la Red Latinoamericana de Católicas por el Derecho
a Decidir (CDD) y el Comité Latinoamericano por los Dderechos
de las Mujeres (CLADEM) cuyas organizaciones locales participan
de la Campaña. La Campaña 28 de Septiembre, la Red
de Salud de las Mujeres de Latino América y el Caribe, Rede
Saúde Feminista de Brasil. Enviamos y recibimos información.
Hemos recibido algunas adhesiones.
Mabel Gabarra:
Caminata de recolección de firmas en Rosario, 29 de
junio 2005.
¿En qué estado se encontraba el debate por
la despenalización en nuestro país?
El debate sobre la despenalización del aborto fue, por años,
de iniciativa casi exclusiva de mujeres feministas que hacían
visibles las consecuencias de su clandestinidad en la vida y salud
de las mujeres. El debate fue puntual, en fechas determinadas, tenía
visibilidad a partir de algunos programas radiales o televisivos,
solicitadas en los diarios, folletos.
A partir del IV Encuentro nacional de Mujeres realizado en Rosario
en 1989 se instaló un taller sobre “Anticoncepción
y Aborto” que comenzó a congregar año tras año
mayor cantidad de mujeres de todo el país.
Funciona también desde la década del 80 una organización,
la “Comisión por el derecho al aborto”, liderada
por mujeres que volvían del exilio, tales como Dora Coledesky,
que desde el principio plantearon la legalización del aborto,
redactaron un proyecto, editaban una publicación propia y
lideraban los debates en el movimiento.
En Rosario, también a fines de los 80 y comienzos de los
90, hubo algunos debates puntuales radiales y televisivos en los
cuales participé, donde el tema se trataba, con la presencia
de mujeres feministas y católicos/as recalcitrantes, porque
los medios no se atrevían a dar lugar sólo a las primeras.
Recuerdo especialmente un programa de televisión de una ciudad
vecina a Rosario donde, durante dos horas, dos laicos católicos,
de la Liga de la Decencia y de la Pastoral de la Iglesia de San
Pablo, me agredieron desde el momento que comenzó el programa
poniendo un feto de terracota en la mesa, y mostrando afiches con
fetos, mientras hablábamos. Por supuesto las llamadas al
programa para criticar mi posición fueron mayoritarias. En
esos años pocas personas se animaban a hablar públicamente
del tema, un tiempo después hubo algunas valientes que asistieron
a un programa de televisión y dijeron que habían abortado.
Pero todo era muy puntual, circunstancial y no generaba mayores
debates en la sociedad.
En los últimos años, en el día de Acción
por la Salud de la Mujer y en el Día por la Despenalización
del Aborto en América Latina las organizaciones de mujeres
plantearon el tema de las muertes de mujeres por aborto clandestino,
con comunicados, en entrevistas, se hacían volantes y folletos.
El enfrentamiento con las posiciones de la Iglesia se hizo más
fuerte.
El comienzo de la gran movilización fue la marcha del Encuentro
Nacional de Mujeres en Rosario, en el año 2003, que se vio
potenciada por varios hechos: los pañuelos verdes aportados
por Católicas por el Derecho a decidir, la Asamblea por el
Derecho al Aborto, organizada en el seno del encuentro por la Comisión
por el Derecho al Aborto y el taller que se organizó, por
primera vez en los Encuentros de “Estrategias para un aborto
legal y seguro”, que fue propuesto por la Comisión
Organizadora para que pudieran concurrir las mujeres que estaban
convencidas de la legalización, y se pudiera avanzar en propuestas
ya que los tres o cuatro talleres de Anticoncepción y Aborto,
eran invadidos por mujeres enviadas por la Iglesia para impedir
el debate y sacar sus posiciones.
La marcha de más de 10.000 mujeres coreando la consigna “Anticonceptivos
para no abortar, aborto legal para no morir” por las calles
de Rosario, marcó un punto de inflexión. La lucha
frontal con las católicas que intentaron romper los talleres
y agredieron con pancartas idiotas tales como “No a los anticonceptivos
ni a los preservativos” también fue un elemento que
colaboró para la gran difusión en los medios.
En Rosario, ese año se organizó por primera vez una
campaña por la despenalización, en la semana del 28
de septiembre, con entrega de cintas verdes, conferencia de prensa
y firma de un petitorio, significaron un avance en la visibilización
de la temática.
Luego del Encuentro de Rosario, se realizaron en Buenos Aires tres
encuentros sobre estrategias para el aborto legal y seguro, a partir
de la iniciativa de organizaciones de mujeres de Buenos Aires, que
aportaron y profundizaron el debate.
También en Rosario, RIMA comienza su campaña de “Yo
aborté” , que tiene carácter nacional, y se
realizaron acciones de difusión por la articulación
local de Mujeres Autoconvocadas (MAR), con entrega de cintas y mesas
en la calle para la recolección de firmas.
¿Cuál es la realidad del aborto en el país?
“En la Argentina la primera causa de muerte materna es el
aborto. La hospitalización por aborto se ha incrementado
en el país en un 57% desde 1995 a 2000 (ultima medición
oficial) y el 40 % de ellas corresponde a menores de 20 años.
Se infiere que se producen entre 450.000 y 500.000 abortos por año.
El legrado post-aborto es la segunda causa de hospitalización
de mujeres en edad fértil en la Argentina. Complicaciones
como hemorragias, infecciones, o perforaciones de órganos
son muy frecuentes.” Según la Dirección Nacional
de Salud Materno Infantil.
Las mujeres que mueren por prácticas clandestinas son cada
vez más jóvenes y de sectores muy pobres de nuestra
sociedad, ya que las que tienen medios económicos se realizan
abortos en buenas condiciones sanitarias y con personal competente,
que cobra jugosas sumas por sus servicios.
“En EE.UU., Francia, España, Italia, Holanda, Inglaterra,
Canadá, Australia, Cuba, y un largo etc., la mortalidad por
aborto es casi inexistente: 1 cada 100.000 abortos. En el nuestro
fue de 46 x 100.000 nacidos vivos en 2002 y es la mayor causa de
muerte de mujeres (jóvenes y productivas) por gestación
(31%) y se estima que ocasiona -–aproximadamente– 100
muertes cada 100.000 abortos. Se considera que hay 20 veces más
muertes por aborto que en los países que lo han legalizado.
Las cifras varían tan levemente que se evidencia la falta
de medidas preventivas eficaces para disminuirlas”. Según
Martha Rosenberg, publicado en el diario Página/ 12 el 6-7-2004
.
¿Por qué surge la idea de encarar una campaña
a nivel nacional por la despenalización del aborto? ¿De
qué se trata?
En el XIX Encuentro Nacional de Mujeres en Mendoza, en el Taller
de Estrategias, con la presencia de numerosas mujeres de todo el
país, se propone la realización de una campaña
de tres meses por la legalización del aborto, desde el 28
de mayo al 28 de septiembre. Esta propuesta fue aprobada en el Plenario
final.
El Encuentro de Mendoza, tal como el de Rosario, organizó
una marcha, donde 20.000 mujeres unificaron sus consignas a favor
del aborto legal y seguro. Esto pudo hacerse a pesar de todas las
agresiones recibidas de los/las militantes católicos que
durante el encuentro sabotearon los talleres, pintaron las escuelas
donde funcionábamos con consignas, quemaron nuestros volantes,
nos gritaban asesinas por las calles, e incluso llegaron a la agresión
física contra algunas compañeras.
Las declaraciones del Ministro de Salud, en febrero de este año
a favor de la despenalización del aborto, ya que su clandestinidad
provoca consecuencias sanitarias graves, junto con el enfrentamiento
del gobierno contra el obispo castrense Baseotto, quien contestó
a las mismas con una cita bíblica sobre la necesidad de tirar
al mar a los que pensaban de esa manera, unieron la reivindicación
del aborto con la lucha por los derechos humanos.
La lucha de tantos años, el contexto político favorable
y los mandatos emanados de las miles de mujeres de los encuentros
nacionales sobre la necesidad de la Campaña fueron los puntapiés
iniciales. En el mes de mayo de este año, la organización
Católicas por el Derecho a Decidir, ante la necesidad de
articularnos para llevar adelante la campaña, convoca a una
reunión en Córdoba, que contó con la presencia
de 70 organizaciones de varias provincias. En ese momento, personalmente,
evaluaba que el momento era oportuno para largar la campaña
debido a una serie de circunstancias regionales y nacionales, tales
como:
- Creación reciente en el ámbito de la integración
Mercosur de una comisión intergubernamental para promover
una política integrada de salud sexual y reproductiva en
los países que lo integran, sumando a los países de
Bolivia y Chile.
- la sanción en Brasil de una ley de despenalización
del aborto en caso de violación, sin obligación para
las víctimas de hacer la denuncia penal
- La aprobación en Uruguay de normas para la atención
humanitaria del pre y post aborto.
En lo nacional:
En el mes de octubre de 2004 los ministros de salud de todas las
provincias, en el marco del Consejo Federal de Salud habían
firmado un compromiso para la reducción de la muerte materna
en Argentina, donde se establecía, entre otros, el siguiente
objetivo:
“Que la mujer en situación de aborto no sea discriminada
y reciba una atención humanizada, rápida, efectiva
y con asesoramiento y provisión de insumos anticonceptivos.
Garantizar el acceso a la atención del aborto no punible
en los hospitales públicos, dando cumplimiento a lo estipulado
en el código penal”
• El debilitamiento ante la sociedad de los argumentos religiosos
en contra del uso de anticonceptivos, que hace un efecto cascada
sobre la discusión del aborto
• Crecimiento de la adhesión a la propuesta de legalización
del aborto por parte de las mujeres de sectores populares, en los
encuentros nacionales.
• Aumento de la adhesión a la legalización por
parte de mujeres y varones jóvenes.
• Paulatino crecimiento de la reivindicación de un
estado laico por parte de diversos sectores, incluso religiosos
progresistas.
• El conocimiento de la última encuesta nacional, que
venía de conocerse, donde se revela que el 44% de la población
acuerda con la despenalización del aborto. Es cierto que
si se discrimina el apoyo según las causales, se constata
que va disminuyendo en directa proporción con el aumento
del nivel de decisión de las mujeres en practicarse el aborto:
un 11% está de acuerdo con la despenalización en todos
los casos; un 23 % está en desacuerdo en todos los casos;
un 75% varía según su posición ideológica
o valorativa de las circunstancias presentadas; 46% de las personas
entrevistadas se encuentra a favor de la interrupción del
embarazo en casos de riesgo para la salud y la integridad sexual
de la madre; 20 % se encuentra de acuerdo con el aborto solo en
casos en que la mujer ha sido violada.
Sin embargo, la misma encuesta dice que el 66% de la población
piensa que las mujeres se hacen un aborto en caso de embarazo no
deseado, solo un 20% dice que tiene el hijo, y sólo el 6%
dice que tiene el hijo y lo da en adopción. Lo que demuestra
que, la mayoría piensa que el aborto es una práctica
clandestina generalizada, pero todavía no está convencida
que la legalización sea una solución, a pesar de las
muertes de mujeres por esa causa. Esto se debe a múltiples
razones, que sería muy extenso de analizar, pero que tienen
que ver con los prejuicios, las religiones, el mito de la maternidad,
la sexualidad negada de las mujeres, la discriminación. En
este sentido la campaña por la legalización se constituye
en una herramienta importante de sensibilización, información
y combate a mitos y prejuicios. En la reunión de Córdoba,
se realizaron acuerdos:
1) iniciar la campaña el 28 de Mayo, que la misma asumiera
en cada lugar distintas modalidades de intervención, en el
ámbito publico y comunitario, académico, de salud
y que finalizara con una marcha federal hacia el Congreso de la
Nación el 25 de noviembre, Día Internacional de la
No Violencia hacia las mujeres;
2) El nombre “Campaña Nacional por el Derecho al Aborto
legal y seguro y Gratuito”;
3) Una consigna: “Educación sexual para decidir, anticonceptivos
para no abortar, aborto legal para no morir”;
4) la formación de diferentes comisiones de trabajo;
5) Distribución de cintas, pañuelos de color verde;
6)la necesidad de un logo y un afiche;
7) La recolección de firmas con el siguiente texto:”
Apoyamos la despenalización y legalización del aborto
para que toda mujer que decida interrumpir su embarazo pueda acceder
al aborto legal, seguro y gratuito en los hospitales públicos
y en las obras sociales de todo el país.”
El mandato del Encuentro Nacional de Mujeres de Mendoza comenzaba
a hacerse realidad.
El documento elaborado para la campaña expresa con toda claridad
los objetivos de la misma
“La Campaña recolecta firmas y organiza distintas acciones
culturales como modo de:
-Visibilizar el problema de la práctica del aborto en condiciones
de ilegalidad y ofrecer la oportunidad de que hombres y mujeres
se pronuncien al respecto
-Poner en juego nuestra convicción y nuestra capacidad de
trabajo para garantizar que se cumplan nuestros derechos
-Elaborar un proyecto de ley que despenalice y legalice el aborto
en todo el territorio nacional, debatiendo los puntos centrales
que deben ser garantizados por el Estado.+
-Presionar para lograr su tratamiento y aprobación en los
organismos legislativos, responsables de modificar el status legal
del aborto.
-Que se cumplan sin dilación las disposiciones legales vigentes
sobre abortos no punibles y la atención humanizada del parto
y el post-aborto. Este aspecto de la legislación debe ser
garantizado e implementado por el Ministerio de Salud y Ambiente,
en cumplimiento del Compromiso para la Disminución de la
Mortalidad Materna firmado en octubre de 2004”.
¿Cuál es su balance de estos cuatro meses
de campaña?
Es sumamente positivo, se ha visibilizado en las principales ciudades
del país, demostrando la capacidad creativa de este movimiento
de mujeres en todos los lugares, con iniciativas que tienen el color
verde de túnicas, ponchos, cintas, pañuelos, banderas;
con diversas y numerosas formas de intervenciones callejeras para
recolectar firmas, que han tenido muy buena acogida en la gente
y gran repercusión. Los medios nacionales y locales se hacen
eco de estas, realizan entrevistas a referentes nacionales y locales,
se han organizado mesas debate, presentación de libros y
seminarios en distintos ámbitos, académicos, médicos,
etc.
Las adhesiones explícitas a la campaña de organizaciones
sindicales, sociales, de mujeres, políticas, académicas,
culturales y artísticas, suman más de 250, a las que
hay que sumar la lista de personalidades de distintos ámbitos
nacionales e internacionales, y las organizaciones internacionales
y las miles de firmas recolectadas hasta ahora.
Por otra parte somos conscientes que el 25 de noviembre de este
año sólo finaliza la primera etapa de esta Campaña
que continuará hasta el día en que se apruebe en el
Parlamento el proyecto de ley que impulsemos. Y ese día,
será el comienzo de otra campaña, la de hacer cumplir
la ley, que será tanto o más dura que la presente.
La experiencia nos indica que en cuestión de derechos sexuales
y reproductivos de las mujeres, nunca hay derechos adquiridos, así
lo demuestran las luchas de las mujeres de los países donde
el aborto es legal, pero siempre está en peligro de ser penalizado,
(por ejemplo en EE.UU. con Bush, en Francia, etc.)
- ¿La articulación nacional está en
contacto con otras articulaciones o grupos regionales que están
activando por este derecho en otros países de América
latina? ¿Cuáles? ¿De qué manera?
Este es un tema que será tratado en la reunión que
tendremos como articulación en los próximos días.
Los contactos existen, y de hecho varias organizaciones que integran
la articulación nacional son parte de articulaciones regionales
pero todavía no están designadas las personas/organizaciones
que representarán a la articulación nacional en las
que existen a nivel regional, tales como Campaña 28 de Septiembre
por la despenalización del aborto en América Latina
y el Caribe.
Natalia Di Marco
la gente preguntaba ¿dónde hay
que firmar???? Foto: Indymedia Córdoba, 27/05/05.
- ¿En qué estado se encontraba el debate
por la despenalización en nuestro país? ¿Cuál
es la realidad del aborto en el país?
La realidad del aborto en Argentina, al igual que en el resto de
América Latina, es crítica. Las estadísticas
indican que se realizan en nuestro país entre 500.000 y 700.000
abortos clandestinos por año, y que mueren alrededor de 400
mujeres al año por sus consecuencias. Sin embargo estas cifras
son
sólo estimaciones, ya que debido a la criminalización
del aborto, no pueden aparecer como tales en los registros. Lo que
sí queda claro de los testimonios de la/os trabajadora/es
(médica/os, enfermera/os, etc.) de los hospitales públicos,
es que la realidad del aborto, tanto en cantidad como en las condiciones
en que se realizan, ha empeorado a la par de la crisis social y
económica.
Es difícil avanzar en un diagnóstico del estado del
debate alrededor del aborto. El doble discurso y el miedo a aparecer
públicamente comprometida/os con ese tema, incluía
hasta hace poco tiempo incluso a organizaciones de mujeres que evaluaban
que no era posible asumir una postura francamente por
el derecho al aborto sin recibir el rechazo de la sociedad, por
lo cual las acciones quedaban reducidas a pequeños grupos.
Este pacto de silencio ha ido quebrándose por una serie de
factores que se combinaron: la creciente participación de
las mujeres en los espacios políticos de resistencia y rebeldía
generados antes, durante y después de la rebelión
de diciembre de 2001 y la toma de conciencia no sólo de sus
derechos sino también de sus capacidades que impulsó
este proceso en muchos casos; la persistencia de
diversos grupos feministas como la Coordinadora por el Derecho al
Aborto por instalar el debate acerca del aborto, aun cuando eran
tachadas como luchas marginales y no urgentes; y la ofensiva de
la institución eclesiástica exacerbada contra, en
algunos casos, toda forma de anticoncepción, lo que
generó que muchos sectores no tan firmes se inclinaran, ante
la disyuntiva maniquea planteada, por la defensa de los derechos
sexuales y reproductivos ante una Iglesia que sigue sosteniendo
posturas del Medioevo.
En ese sentido es que creo que la instalación del debate
acerca del aborto como un debate urgente y necesario en el seno
de la sociedad no es patrimonio absoluto de ningún sector,
y mucho menos es generado por las intervenciones del Ministro de
Salud de la Nación, que lo que lograron fue
que sí lo abordaran desde los medios masivos. Mi opinión,
basada también en la experiencia que como grupo (originalmente
como MuFA´s -Mujeres Feministas Anticapitalistas, y en la
actualidad como Las histerikas, las MuFAs y las Otras) tuvimos en
las acciones callejeras en diversas partes de la ciudad de
Córdoba años antes, es que la sociedad ya venía
abriéndose a este debate y percibiendo su urgencia mucho
tiempo antes de que se planteara la Campaña y de que aflorara
finalmente en los medios masivos de comunicación.
- ¿Por qué surge la idea de encarar una campaña
a nivel nacional por la despenalización del aborto? ¿De
qué se trata?
El proceso de las organizaciones que venimos trabajando por el derecho
a aborto, y por el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos y nuestras
vidas en términos más generales, se aceleró
luego de la realización del XVIII Encuentro Nacional de Mujeres
en la Ciudad de Rosario. En este Encuentro un
grupo de organizaciones convocamos por fuera de los talleres del
Encuentro a una Asamblea por el Derecho al Aborto, autoconvocada.
Además en el funcionamiento de los talleres, la plena vigencia
de los derechos sexuales y reproductivos, y del derecho al aborto
específicamente fue uno de los reclamos más sostenidos
por las miles de mujeres participantes, y también fueron
las consignas relacionadas con estos temas las que más fuertemente
se corearon en la marcha. También fue el primer año
en el que se convocó a los talleres de "Estrategias
para el Acceso al Aborto Seguro", que fueron un claro indicador
de un salto cualitativo en las definiciones del movimiento de mujeres
de nuestro país, que empezaba a organizarse para encontrar
estrategias concretas que garantizaran nuestro derecho a decidir.
Había que pasar a los hechos.
En Córdoba, este impulso alcanzó también las
acciones del 28 de septiembre de ese año, y permitió
que muchas más organizaciones se comprometieran con esta
lucha.
En Buenos Aires se continuó con la creación del Grupo
Estrategias por el Derecho al Aborto, que convocó -previa
discusión y trabajo con otras organizaciones del interior
del país- en mayo de 2004 al Primer Encuentro Nacional por
el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, donde comenzaron
a delinearse los ejes que finalmente cristalizarían en el
lanzamiento, el 12 de abril de este año, de la Campaña
Nacional y en la realización del Encuentro del 14 de mayo
de este año en Córdoba, con la participación
de mujeres de todo el país, donde finalmente se fijaron los
plazos y consignas
concretas que se trabajarían.
Lo histórico de esta Campaña es el trabajo de articulación
y coordinación que actualmente se está llevando a
cabo entre organizaciones y mujeres de todo el país. La forma
de organización refleja y permite tanto la diversidad de
organizaciones que se integran bajo este eje, como la de realidades
particulares que enmarcan la Campaña en cada punto del país;
y la recolección de firmas, una herramienta que puede amoldarse
a diferentes estilos y objetivos de trabajo (formularios de la Campaña
pueden encontrarse en Córdoba en lugares como Kasa L@s Gat@s
-una casa ocupada
donde funciona un centro cultural autónomo-, o en ámbitos
universitarios, o en sindicatos, o en las mesas instaladas en la
calle, o en manifestaciones callejeras, tomas de facultades, o en
los recitales de rock, etc.)
- ¿Cuál es su balance de estos cuatro meses
de campaña?
Creo que no es fácil encontrar criterios de evaluación
de la Campaña. No lo sería, por cierto, enumerar la
cantidad de firmas recolectadas, aunque son muchas. Tampoco las
apariciones en los medios corporativos, que finalmente no tuvieron
más remedio que abrir sus micrófonos y cámaras
a nuestros
reclamos, aunque por supuesto no ha faltado en muchos ámbitos
la tergiversación o invisibilización.
Sí, creo que debemos evaluar como un éxito la articulación
que se está llevando a cabo, nuevas tecnologías mediante,
a nivel nacional entre las organizaciones y mujeres embarcadas en
la Campaña, que ayudan a que ésta esté presente
en muchas zonas en las que difícilmente hubiera podido
instalarse de otro modo. Esta forma de trabajo debe ser también
un aprendizaje y un crecimiento para el movimiento de mujeres y
feminista de nuestro país del que no debemos retroceder,
ya que nos da fuerzas y visibilidad.
También creo que debemos tener conciencia de que este es
un camino largo, del cual el plazo hasta el 25 de noviembre que
nos hemos fijado para recolectar firmas, es un paso más (continuación
de muchos que muchas dieron antes que nosotras) para lograr que
muchas más mujeres tomen como propia y enarbolen esta bandera
en todos sus ámbitos de participación, involucrando
en esta lucha además a sus organizaciones -sindicales, barriales,
estudiantiles, políticas, etc.- y a sus compañeros.
Mi convicción, y la de muchas compañeras, es que sólo
masificando esta demanda, consiguiendo no solamente la adhesión
por medio de la firma, sino el compromiso activo, militante y público
de miles de mujeres y hombres, generaremos la presión necesaria
para "arrancarle" a este Estado atado por
oscuros lazos con el oscurantismo y el feudalismo político
y religioso, la efectivización de este derecho que, como
claramente indica la consigna de la Campaña, abarca la educación
sexual, el acceso a la anticoncepción y el derecho a un aborto
legal, seguro y gratuito, y que se encuentra íntimamente
ligado a las demandas de nuestra sociedad por una vida digna, y
por acceso a trabajo, educación, salud, etc.
Entre tanto, para evaluar la Campaña, me quedo con esa sensación
de satisfacción y calidez que quedan cuando los días
jueves levantamos para irnos nuestra mesita, apilamos las planillas
cargadas de firmas, y partimos recordando el ánimo, las preguntas
y los comentarios de muchas mujeres y hombres que con rostros cargados
a veces de curiosidad, y otras de urgencia por firmar, se nos acercaron
en esa tarde.
Claudia Anzorena: - ¿En qué estado se encontraba el debate por
la despenalización en nuestro país? ¿Cuál
es la realidad del aborto en el país?
Existe la sensación de que el mundo empieza cuando una llega
a él. Pero esto no es así, menos cuando se trata de
procesos sociales. Siempre existe un hecho precursor, que abonó
el terreno, un antecedente. Seguramente podemos retrotraernos más,
pero voy a sentar el punto en el momento que, con el fin de la más
terrible dictadura que vivió argentina (1976 – 1983),
las feministas salieron de la clandestinidad o volvieron del exilio
a insertar sus demandas en el espacio público. Las feministas
lograron introducir algunas de sus demandas en el aparato del estado.
Con el progresivo estrechamiento de las relaciones con el Estado,
el tema del aborto dio lugar a desacuerdos entre las feministas.
Mientras algunas pensaban que no era negociable, otras creían
que había que ir instalando los temas y ganando espacios
en el Estado de a poco, adecuando las reivindicaciones del movimiento
a lo políticamente posible.
Entre las que no aceptaron resignar esta demanda siguieron con el
tema.
A partir de reuniones organizadas por ATEM desde 1984, en 1987 se
organiza una mesa redonda, de la cual surge la idea de organizar
la Comisión por el derecho al Aborto. De ella formaron parte
muchas feministas argentinas: Dora Coledesky, Alicia Caccopardo;
Liliana Pelliza y Patricia González; la antropóloga
Safina Newbery; Mabel Bellucci (1).
Después el tema se fue insertando en los Encuentros Nacionales
de Mujeres. En el encuentro de Mendoza en 1988 se armó un
taller sobre aborto autoconvocado.
Los ENM han sido un espacio muy importante que refleja el estado
de los debates del movimiento de mujeres en Argentina.
También se presentaron diversos proyectos de ley, que van
desde la despenalización y legalización hasta la reglamentación
de las excepciones.
El tema llegó a un punto cúlmine en el 94 cuando desde
el oficialismo se pretendió incluir en la Constitución
la llamada “cláusula Barra” que pretendía
incluir en la carta magna la consideración del inicio de
la vida desde el momento de la concepción. Esta ley no se
introdujo gracias al trabajo de lobby y protesta de las feministas
agrupadas en MADEL.
Sin embargo después de esto la contraofensiva conservadora
ganó fuerzas (el gobierno era su principal propiciador) el
tema quedó relegado a un segundo plano. Creo que ahí
el tema se apagó bastante, hasta el encuentro nacional de
Rosario (2003), donde se realizó un taller especial para
pensar estrategias para la legalización del aborto. Hacía
ya un par de encuentros que feligresas adoctrinadas por el oficialismo
de la iglesia católica comenzaron a copar los encuentros
para obstaculizar el debate en torno a los derechos sexuales y reproductivos,
diversidad sexual, y todos aquellos en los que la iglesia sienta
posiciones. Pero en el que le dieron con mayor empeño fue
al tema del aborto. Presentándose con fotos de fetos, y esos
golpes bajos a los que recurren un poco por falta de argumentos
otro poco por oscurantistas. Ante la indignación por los
intentos de romper los debates, comenzaron a salir las mujeres por
los pasillos cantando al grito de “anticonceptivos para no
abortar, aborto legal para no morir!”
Se hizo una asamblea para ver la posibilidad de organizar estrategias
nacionales. A la que asistieron casi 500 mujeres, las fundamentalistas
no pudieron abrir la boca! Y el broche final fue la tradicional
marcha de los encuentros que por primeras vez en la historia (comenzaron
en 1986) más de 10 mil mujeres marcharon de verde tras la
consigna por el derecho al aborto. De verde, porque las compañeras
de Católicas por el Derecho a Decidir habían llevado
miles de pañuelitos verdes con consignas a favor del aborto.
Ahí nuevamente comenzaron a reavivarse las actividades a
favor del aborto, comenzó a ser nuevamente un estandarte
visible de los 8 de marzo, díasde la mujer, los 25 de noviembre,
día de la no violencia… En el Encuentro de Mendoza
2004, el fundamentalismo se vino aún más cargado y
nuevamente la marcha llevó la consigna del aborto. Después
vino Rebecca Gomperts, médica holandesa de la Fundación
Mujeres sobre las olas, y un grupo de fundamentalistas hicieron
un escándalo en el auditorio donde se presentó.
El fuego se siguió reavivando con las declaraciones de Carmen
Argibay, jueza de la Corte Suprema de justicia, cuando era candidata
para este puesto (esto fue previo al ENM de Mendoza). Los sectores
más conservadores se manifestaron en contra de su nombramiento
porque ella había declarado estar a favor de la despenalización
del aborto (encima una mujer soltera, sin hijos/as y sospechada
de ser lesbiana).
El tema terminó de estallar con declaraciones en el mismo
sentido del ministro de salud Ginés García. Y con
una autorización de aborto por peligro de la vida de una
mujer.
Podemos decir que el debate ha tenido mayor o menor visibilidad
en los diferentes momentos, pero que en realidad siempre ha estado
presente. Esto es producto de la situación del aborto en
Argentina.
No se sabe bien cuántos abortos se realizan porque al ser
clandestino es difícil registrarlo, pero hay quienes estiman
entre 500 y 800 mil abortos por año, se creen que hay casi
la misma cantidad de abortos que de nacimientos. La cantidad de
muertes por complicaciones por aborto rondan las 200 mujeres por
año. El problema es que en muy pocos casos se consigna complicación
por aborto provocado como causa de muerte, sino que se estiman.
De todos modos, más allá de las cifras, las mujeres
en argentina abortan, y son las más pobres quienes sufren
complicaciones. En las maternidades públicas es una de las
principales causa de internación de las mujeres en período
de gestación. Como en todas partes, quien tiene el dinero
puede acceder a un aborto en buenas condiciones de asepsia, pero
no en buenas condiciones psicológicas porque muchas mujeres
son maltratadas por los médicos (que de dígase de
paso se están haciendo el gran negocio) o, aunque no sean
maltratadas, la clandestinidad produce miedo y el ocultamiento produce
sensaciones de culpa y de sentirse como una mala persona. Las mujeres
pobres además de todo esto sufren grandes riesgos para su
salud, su integridad física y hasta su vida.
En los últimos tiempos se ha ampliado el uso del misoprostol,
sobre todo entre adolescentes. Muchas mujeres llegan a los hospitales
con hemorragias o infecciones porque el aborto no se produjo por
completo. Y ha aumentado la cantidad de mujeres que van a los hospitales
con abortos en curso que deben ser finalizados en los mismos (legrados).
Sin embargo hay quienes afirman que si bien asisten más a
los hospitales, por el uso mismo de esta droga, también se
cree qu es uno de los motivos por el cual han disminuido las muertes.
Es decir que las mujeres llegan a asistirse después de usar
la droga, pero ya no usan elementos peligrosos. - ¿Por qué
surge la idea de encarar una campaña a nivel nacional por
la despenalización del aborto? ¿De qué se trata?
La idea de la campaña surge precisamente porque la situación
lo hizo ineludible desde lo que pasó en Rosario hacia delante.
Además se pensó que era una buena coyuntura debido
a las declaraciones del ministro de salud. Además en Uruguay
se le dio media sanción a una ley, aunque después
se cajoneó y en Brasil se autorizó el aborto en caso
de violación sin necesidad de que las mujeres hagan la denuncia.
La campaña tiene una marco nacional común que es como
un paraguas en el que cada región o provincia, inserta actividades
sobre el tema. La actividad común es la recolección
de firmas de un petitorio, hay un afiche común y un logo.
Y en algunas provincias nos juntamos, vestidas de verdes, y recolectamos
firmas. En Mendoza además hemos realizado talleres y la presentación
de un libro.
- ¿Cuál es su balance de estos cuatro meses
de campaña?
Me cuesta bastante hacer un balance. Yo vivo en Mendoza, que es
una provincia muy conservadora, donde el Opus Dei tiene mucha fuerza.
Yo creo que ha sido positiva desde el punto de vista que nos permitió
insertar el tema y ver que el rechazo no es generalizado, sino que
la gente en general piensa que el aborto no tiene que estar penalizado
y que tiene que ser legal en ciertas circunstancias. Es decir, que
hemos podido hacer un paneo sobre el estado de la cuestión.
Pero en algún punto creo que es una iniciativa importante
pero que esto recién empieza, que la lucha, a pesar de que
en un momento el escenario se evidencia como propicio, en realidad
va a ser larga. Además el foco de la atención se ha
ido mucho hacia el tema de la campaña electoral, y por lo
tanto para tener visibilidad se nos hace más difícil.
Hablo de Mendoza.
- ¿La articulación nacional está en
contacto con otras articulaciones o grupos regionales que están
activando por este derecho en otros países de América
latina? ¿Cuáles? ¿De qué manera?
No hay una articulación fuerte. Creo que hay contacto con
las mujeres que coordinan la Campaña 28 de septiembre de
Perú, pero no es una articulación fuerte. Creo que
este tema se debe tratar en las próximas campañas.
El tema de articular cono sur creo que va a ser decisiva para poder
tener más fuerza de presión. Porque la cuestión
es que tenemos apoyo pero nos falta fuerza de presión y lograr
más adhesión y participación de la gente.
- Si desea hacer algún comentario o agregar datos
que le parecen pertinentes y que no están considerados en
las preguntas:
El problema del aborto es vivido como algo muy privado, somos aún
pocas las que nos animamos a salir y declararnos públicamente
a favor y exigirlo como un derecho. Las mujeres abortan, pero lo
viven como algo que sólo les pasa a ellas. Si salieran las
mujeres que han abortado en un solo año, el tema tomaría
tales dimensiones que no les quedaría más que tomarlo
con seriedad dejando de lado las complacencias a la iglesia católica.
Pero es como la mayor parte de las cosas que nos afectan a las mujeres,
al ocurrir en la invisibilidad pública de lo privado, es
muy difícil que se considere de acuerdo a las dimensiones
reales del problema… y sobre todo, que algo que le pasa a
las mujeres se considere digno de abordar.