Bárbara Gill

Provincia de Buenos Aires

bárbara gill: buena mujer, periodista y otras intoxicaciones menos recomendables aún.
lo referido en la columna es estrictamente verdadero, verdadero y vivo; es la conducta, la acción, los valores, de mujeres del común, sin derecho al bronce, pero sí a la memoria.
barbaragill@gmail.com es mi dirección de mail donde recibiré con agradecimiento historias de mujeres, y me comprometo a relatarlas sin faltar a la verdad, pero con el compromiso de que aparezcan, estén, sean testimonio de lo que vivimos (hubimos vivido y seguimos viviendo) las mujeres del planeta. espero sus historias, RIMA también.

Artículos en esta sección

    2 de Noviembre de 2011

    Lao – Ni olvido ni perdón

    Esta no es una historia sobre mujeres, ni siquiera sobre humanos, pero…
    Lao es mi gato bengalí que llevaba una vida de gato, sin sobresaltos, sin preocupaciones, pero…
    Lao se convirtió en un asesino serial: torcazas, jilgueros, zorzales, gorriones caían bajo sus garras, eran torturados y deglutidos, pero…
    El verano pasado Lao atrapó un pichón de benteveo. Los [...]

    30 de Marzo de 2011

    Bárbara 5 (yo)

    Ser minoría. Es un concepto que todos y todas conocemos, entendemos y decimos respetar. Lo cierto es que la gran mayoría no fuimos minoría, no sabemos qué se siente cuando una es minoría. Yo lo experimenté en algunas oportunidades, con más o con menos comodidad.
    Hace algunos años estuve en Rosario, era el 8 de marzo [...]

    25 de Febrero de 2011

    Cristina

    Hace rato que en el barrio no oímos sus “¡Martín!” o “¡Cristian!” echados al aire a todo pulmón, con su voz de perfecta impostación natural, pero a veces todavía me la cruzo donde hay alguna oferta, y sigue saludándome con su carcajada profunda, a pesar del bastón y el reuma.
    Cristina era una adolescentita chilena sirviendo [...]

    7 de Diciembre de 2010

    Mirta

    Su papá había sido boxeador, pero cuando se mudaron al barrio ya sólo se lo pasaba sentado en la vereda, quizá rememorando alguna gloria pasada o alguna gloria que no había podido ser. La mamá “atendía” al papá mucho más que a Mirta y Miriam, las dos chicas bastante mal miradas, vaya una a saber [...]

    19 de Noviembre de 2010

    Bárbara 4 (yo)

    Hoy mi hijo Juan me dio un frasco de crema Hinds, por reflejo femenino lo abrí y lo olí. El olor era por completo diferente pero de inmediato estuve en el verano del 74, en Villa Gessell.
    Mario Tempone había sido mi profesor en Arquitectura, no me llevaba tantos años y era compañero. Mario era una [...]

    9 de Noviembre de 2010

    Adriana

    Tenía doce cuando se quedó sin padre. Cosa rara, porque hace cincuenta años nadie mataba al “vigilante de la esquina”, pero así fue. Y ahí comenzo a hacerse cargo. De la madre derrumbada, de la hermanita de cuatro años –que nunca le perdonó que ella hubiera disfrutado de un padre-, de los arreglos de la [...]

    29 de Octubre de 2010

    Bárbara 3 (yo)

    Era el 25 de mayo de 2003 y como corresponde –al menos en mi casa- nos regalamos con un locro. Cuando l@s demás andaban por ahí, mi amiga G. y yo nos instalamos frente al televisor: asumiría un nuevo presidente. Boquiabiertas, vimos a un fulano absolutamente no convencional. Ambas nos dijimos: que no nos mienta… [...]

    28 de Octubre de 2010

    Bárbara 2 (yo)

    Era el tercero. Lo vi y no pensé más que lo que ya había pensado con las otras dos: que pueda llevarme bien.
    Sí, me llevé bien, pero siempre sin saber quién era. Me llevo bien y sigo sin saber quién es.
    Tener hijas es fácil, punto más o punto menos se puede comprender por qué o [...]

    25 de Octubre de 2010

    Lalka

    En polaco significa “muñeca” y hasta “muñequita”. Era mi madre y nadie sospechaba siquiera que su nombre fuera Walentyna, lo que detestaba, supongo que porque su madre se llamaba igual.
    Llegó a la Argentina, casi por casualidad, en octubre de 1948. Embarazada y sin más familia que un marido al que había desposado en el ’38. [...]

    22 de Octubre de 2010

    Bárbara 1 (yo)

    Sé que era un atradecer frío y nublado. Caminábamos abrazados por una calle angosta. Nos paramos en un cruce, tan parecido a Córdoba y Florida, pero no era Buenos Aires, no podía serlo. Ese humvee oliva jamás podría circular por nuestra peatonal. Ya estaba oscuro cuando cruzamos en diagonal una avenida solitaria. Hacía más frío, [...]

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